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    El eclipse del lector es su imaginación
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    Me gustan los lugares deshabitados por promesas sin salida
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Ida Gramcko

   Nació en Puerto Cabello, Venezuela, en 1924, y murió en Caracas, en 1994. La editorial venezolana Letra Muerta se apresta a publicar, en 2016, una antología en dos tomos titulada “Poemas”.

 

   La unidad del llanto

 

Esto soy todavía:

un sosiego turbado por las lagrimas.

Esto fui: una pupila

húmeda, abierta, y ávida.

Esto he de ser: el llanto, mientras viva.

Un erguido sollozo me levanta,

me hace andar en las cumbres, me encamina 

hacia la azul montaña.

Y allí está la sonrisa 

como una flor salvaje que me aguarda.

Veré la blanca flor y será mía,

¡mía!, y tendré llorando que arrancarla

del fondo de mi ser, pequeña y tibia, 

de lo alto de lo cumbre, pura y blanca.

¡Mía! Y el llanto surca mis mejillas 

para que yo merezca su fragancia. 

 

 

   Cámara de cristal

 

Cámara 

de cristal

mi lágrima.

Y el mar.

Y alcoba pálida

mi sollozo.

Mundo de celofán.

Pecera de hondo

movimiento estelar.

Niebla de otoño.

Y algo más 

que naufraga en mi llanto misterioso.

 

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