• @Cataperdis
    ¿Cuándo dejamos de bailar solo porque nos estaban mirando?
  • @Lestat1414
    La realidad es una fantasía que se rindió
  • @sylviopolis
    Las personas se van y se llevan sus campos semánticos
  • @Ohzolli
    Ese ángel se llama ausencia. Cuando nos nombra, seguimos siendo ciertos
  • @poeticsilence__
    La madrugada es el primer ojalá
  • @carolineberl
    Mi golpe de suerte fue con un libro
  • @ITalkToRainbows
    Con tanta tecnología ya no se pierden los corazones como antes
  • @karla77_karla
    Uno se reinventa sin remedio cuando el amor ensordece
  • @sognos_
    Deberíamos pagar las consecuencias por adelantado
  • @NaEnEspiral
    Un Nosotros siempre es un dogma de fe
  • PacoParra14
    Échale más tinta a la herida
  • @Srta_Guacamole
    Era música para mis rugidos

Ida Gramcko

   Nació en Puerto Cabello, Venezuela, en 1924, y murió en Caracas, en 1994. La editorial venezolana Letra Muerta se apresta a publicar, en 2016, una antología en dos tomos titulada “Poemas”.

 

   La unidad del llanto

 

Esto soy todavía:

un sosiego turbado por las lagrimas.

Esto fui: una pupila

húmeda, abierta, y ávida.

Esto he de ser: el llanto, mientras viva.

Un erguido sollozo me levanta,

me hace andar en las cumbres, me encamina 

hacia la azul montaña.

Y allí está la sonrisa 

como una flor salvaje que me aguarda.

Veré la blanca flor y será mía,

¡mía!, y tendré llorando que arrancarla

del fondo de mi ser, pequeña y tibia, 

de lo alto de lo cumbre, pura y blanca.

¡Mía! Y el llanto surca mis mejillas 

para que yo merezca su fragancia. 

 

 

   Cámara de cristal

 

Cámara 

de cristal

mi lágrima.

Y el mar.

Y alcoba pálida

mi sollozo.

Mundo de celofán.

Pecera de hondo

movimiento estelar.

Niebla de otoño.

Y algo más 

que naufraga en mi llanto misterioso.

 

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.