• @nimarlu
    De tristezas que no dejan costura por reventar y de otros amores impensables
  • @L0laM0ra
    Suelen anidar las ilusiones en la tímida noche buscando la última estrella
  • @monarcamanni
    Lo que nos rompa primero: el olvido o una canción
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    Algunos inundan puentes y ventanas, otros llueven estrellas: cada palabra con su mano vuela
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    Barcos de papel en dique seco
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    Yo ya no quiero sueños intocables
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    El día que te conozcas, vas a enamorarte de mi
  • @RecMaria
    El tiempo matará lo que no defiendas
  • @EstebanPerezsan
    Duermes en lo que escribo/ y lees en lo que sueño

Roque Dalton

 

   Nació en San Salvador, en 1935. Fue asesinado en 1975, en su país. El procurador de Derechos Humanos, David Morales, dijo a comienzos de julio que el Estado salvadoreño no hizo lo necesario por establecer la verdad histórica sobre el crimen y en sancionar a los responsables.

 

   El amor

 

El amor es la otra patria

la primera

no la de que me ufano

la que sufro.

 

 

   Desnuda

 

Amo tu desnudez

porque desnuda me bebes con los poros,

como hace el agua cuando entre tus paredes me

    sumerjo.

 

Tu desnudez derriba con su calor los límites,

me abre todas las puertas que te adivine,

me toma de la mano como un niño perdido

que en ti dejara quietas su edad y sus preguntas.

 

Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo

pasa a ser mi universo, el credo que me nutre;

la aromática lámpara que alzo estando ciego

cuando junto a las sombras los deseos me ladran.

 

Cuando tu me desnudas con los ojos cerrados

cabes en una copa vecina de mi lengua,

cabes entre mis manos como el pan necesario,

cabes bajo mi cuerpo más cabal que su sombra.

 

El día en que te mueras te enterraré desnuda

para que limpio sea su reparto en la tierra,

para poder besarte la piel en los caminos,

trenzarte en cada río los cabellos dispersos.

 

El día en que te mueras te enterraré desnuda,

como cuando naciste de nuevo entre mis piernas.

 

 

   Como tu

 

Yo, como tú,

amo el amor, la vida, el dulce encanto

de las cosas, el paisaje

celeste de los días de enero.

 

También mi sangre bulle

y río por los ojos

que han conocido el brote de las lágrimas.

Creo que el mundo es bello,

que la poesía es como el pan, de todos.

 

Y que mis venas no terminan en mí

sino en la sangre unánime

de los que luchan por la vida,

el amor,

las cosas,

el paisaje y el pan

la poesía de todos.

 

   (Este poema circuló clandestinamente en El Salvador, con el seudónimo de Timoteo Lue).

 

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