• @monarcamanni
    Cada quien/ le escribe/ a la sed/ que le sostiene
  • @_Annai_
    Precipitado/ los lugares expandes/ beso callado./ Todo el cielo nos llama/ con su alma de montaña.
  • @Anadimeana
    Mira cómo viene la tarde: descalza de voz, vestida en agua y viento
  • @magiamorena
    Un adiós sin maquillaje
  • @carinaldad
    El silencio respira tu perfume
  • @franc_murcia
    La literatura es una infusión de sueños
  • @Indephinida
    Mi niña interior juega con los sueños que yo misma he roto
  • @DeseosCulpables
    Es agotador escribir de amor, y no hacerlo
  • @amanecerdemar
    Hay silencios que sustentan la vida de todas las palabras...
  • @SimoneBella7
    Soy un cuerpo de mil caminos para su tinta desnuda
  • @Luzsoldepapel1
    Día cenizo/ entre la llovizna/ el pájaro afina
  • @danielatome
    La vida y sus dientes de sable y mis ojos, que no terminan de resignarse

8 de Marzo: Nuria Navarro (España)

  Poema enviado por Nuria Navarro, de Barcelona, España. Esta publicación se inscribe en la serie por el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer. La poeta publica textos en el espacio hilosfinitos.wordpress.com, y está presente en Twitter, en la cuenta @nurianc.

 

  Entregada

 

El sol aún duerme,

para ti poso pies en la tierra,

ojos abiertos de no dormir,

te recreaba,

mejor, me recreaba en ti,

no duelen,

solo soy piel,

tacto que amanece para ser entregado,

me regalo para darme,

rojo labios, ojos proverbiando boca,

no sé si serán besos,

será cuerpo entregado, postrado para ser,

indefenso a los juegos a los que tu existir me arroja,

poros se erizan al ver tu mirada,

sueve roce de labios que suplican más,

tacto, tacto, tacto que de tocar se grita la mañana,

dolor de no saber más que querer ser penitente,

de mis pecados abjuro en la penitencia de tu vara,

en el aire se entrega el sonido de una mañana dolorosa,

silencios y gemidos en un dueto de locura danzan en un cuerpo que purga su delito,

desobediencia, pecado, trampa, castigo, sueño, boca, labios esquivos...

y la belleza de la entrega absoluta bate sus alas sobre mí,

reencarnada de demonios quemo en un infierno conjurado,

respiro dos bocanadas de aire antes de la sonata final,

amarrada, exhausta de sentidos rezo la oración de tu cuerpo,

por fin mi boca se posa para entregarte mi culpa esperando el perdón,

y me venzo, reina derrotada sin caballos ni estribos,

ganada de espada, metal resonando tararea una mañana con sabor a humo,

el de tu boca en mi boca que se encarama al aire pidiendo más,

de nuevo, rey victorioso me miras y en ti me recojo,

ovillo de deseo que implora una caricia más.

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