• @Primvers
    A veces yo también les llevo flores a mis cicatrices
  • @carolineberl
    Lo que me gusta del tiempo es que todo lo cura con personas
  • @UlisesKaufman
    Cuando seamos invisibles, recordaremos la belleza del gris
  • @canocs19
    Canta la tristeza/ sus secretas sílabas/ en la música azul/ de la tarde quieta
  • @vidoq66
    Soy un fantasma triste en el cementerio de almas que es la ciudad
  • @marga_canseco_r
    Vendemos al mundo para comprar fuego, nuestro camino iluminado por hombres en llamas
  • @Tu_Infortunio
    Te espero después de la última vez
  • @esthercbrls
    Me asusta la mujer que me contempla desde el espejo
  • @osorio_jl
    La piel es la superficie del mar que te asola
  • @Desbalagada
    Qué puedo decir que no hayas leído
  • @Tayler_burdel
    Toda locura merece un gran amor
  • @nuberrante
    Escribir es soñar con precisión

Juan Calzadilla (II)

 

      Nació en Altagracia de Orituco, Venezuela, en 1931.

 

   Poema de Año Nuevo

 

Tú que celebras, ¿has notado alguna diferencia

de ayer a hoy? ¿Por qué tanto alboroto?

Asómate, observa la calle y dime

si en este día de año nuevo todo no continúa igual.

Tu mirada y las cosas que ves permanecen

a la misma distancia que ayer, unidas por una línea recta

a través de la cual tus ojos dan por conocido

todo lo que encuentran en esa dirección.

El cielo sigue siendo de un austero azul neutral.

No hay nada nuevo en la forma en que

el sol lame la pared de enfrente. De eso mismo

se ocupaba ayer. ¿Y acaso ha adelantado en su tarea?

¿Qué te hace pensar

que flota en el ambiente un matiz especial

de cuya condición efímera se desprenda

un estado de ánimo más optimista y diferente

al de ayer? ¿Qué es eso de salir a dar gritos

por la calle? Esta mañana los acontecimientos

sin presentarse duermen a pierna suelta.

El azar mantiene en secreto su próximo paso.

Dependemos mucho más de él que de nosotros.

Voltea y observa en tu cuarto la pared

donde el almanaque cuelga en su sitio, sin moverse,

a la par del tiempo que con su ir y venir

hace que las cosas, inmóviles también,

se resistan a cambiar, cubriéndolas

con su manto polvoriento.

El espacio que habitas es el mismo.

Tú también.

 

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.