• @Cataperdis
    ¿Cuándo dejamos de bailar solo porque nos estaban mirando?
  • @Lestat1414
    La realidad es una fantasía que se rindió
  • @sylviopolis
    Las personas se van y se llevan sus campos semánticos
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    Ese ángel se llama ausencia. Cuando nos nombra, seguimos siendo ciertos
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    Con tanta tecnología ya no se pierden los corazones como antes
  • @karla77_karla
    Uno se reinventa sin remedio cuando el amor ensordece
  • @sognos_
    Deberíamos pagar las consecuencias por adelantado
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    Un Nosotros siempre es un dogma de fe
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    Échale más tinta a la herida
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    Era música para mis rugidos

Juan Calzadilla (II)

 

      Nació en Altagracia de Orituco, Venezuela, en 1931.

 

   Poema de Año Nuevo

 

Tú que celebras, ¿has notado alguna diferencia

de ayer a hoy? ¿Por qué tanto alboroto?

Asómate, observa la calle y dime

si en este día de año nuevo todo no continúa igual.

Tu mirada y las cosas que ves permanecen

a la misma distancia que ayer, unidas por una línea recta

a través de la cual tus ojos dan por conocido

todo lo que encuentran en esa dirección.

El cielo sigue siendo de un austero azul neutral.

No hay nada nuevo en la forma en que

el sol lame la pared de enfrente. De eso mismo

se ocupaba ayer. ¿Y acaso ha adelantado en su tarea?

¿Qué te hace pensar

que flota en el ambiente un matiz especial

de cuya condición efímera se desprenda

un estado de ánimo más optimista y diferente

al de ayer? ¿Qué es eso de salir a dar gritos

por la calle? Esta mañana los acontecimientos

sin presentarse duermen a pierna suelta.

El azar mantiene en secreto su próximo paso.

Dependemos mucho más de él que de nosotros.

Voltea y observa en tu cuarto la pared

donde el almanaque cuelga en su sitio, sin moverse,

a la par del tiempo que con su ir y venir

hace que las cosas, inmóviles también,

se resistan a cambiar, cubriéndolas

con su manto polvoriento.

El espacio que habitas es el mismo.

Tú también.

 

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