• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Antonio Deltoro

 

   Nació en Ciudad de México, en 1947. Obtuvo recientemente, junto a la poeta venezolana Yolanda Pantín, el Premio Poetas del Mundo Latino Víctor Sandoval 2015, concedido por el Seminario de Cultura Mexicana y el gobierno de Aguascalientes (http://www.lapoesiaalcanza.com.ar/noticias/2085-premio-a-la-venezolana-yolanda-pantin-y-al-mexicano-antonio-deltoro)

 

   Capilla abierta

 

                                                a Lourdes


Me gustan las capillas abiertas para ver el cielo,
las paredes sin techo, las puertas por donde entra la hierba.
No me gustan las cajas, no me asusta la muerte, me asusta el ataúd.
Quiero morir en los volcanes ahogado en fuego y piedra, o en el mar.
Me da miedo lo cerrado, la ciudad, el pensamiento.
Con la intemperie vedada, circulando por bajo, durmiendo sobre el techo de otro
tengo los sueños, te tengo a ti: a la carretera que lleva a la costa,
capilla abierta, ciervo en el bosque, en el jardín la más desnuda.
Tengo en el departamento una voz, una guitarra eléctrica,

el suave o violento golpear de unos tambores.
Eres la más puta y linda del burdel de mis sueños, la menos puta,
la niña, la inocente que copula en la calle como en un jardín y se da cuenta.
Eres la que dice ven y me sube en su música, eres la que juega conmigo
sobre esta alfombra, en esta cama; en este piso que es el techo de otros;
la que se embarca en mis sueños, con la que voy al mar.

 

   Domingo

Me siento solo como un dedo al que le faltara mano.
El domingo es un híbrido, un animal con pies de sábado y cabeza de lunes,
tierra de nadie que respira aburrimiento, comidas familiares.
Es un juego de cartas donde no se arriesga, música con sordina, sobremesa.
El domingo es anacrónico, corre despacio por miedo al despeñadero,
al infarto del lunes, al infierno: en el domingo los audaces se juegan más que la semana.
El domingo es un día por decreto oficial, un falso día.
El domingo amanece tarde y anochece temprano, es un crepúsculo precoz, entre paredes,
pesado.

 

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