• @Primvers
    A veces yo también les llevo flores a mis cicatrices
  • @carolineberl
    Lo que me gusta del tiempo es que todo lo cura con personas
  • @UlisesKaufman
    Cuando seamos invisibles, recordaremos la belleza del gris
  • @canocs19
    Canta la tristeza/ sus secretas sílabas/ en la música azul/ de la tarde quieta
  • @vidoq66
    Soy un fantasma triste en el cementerio de almas que es la ciudad
  • @marga_canseco_r
    Vendemos al mundo para comprar fuego, nuestro camino iluminado por hombres en llamas
  • @Tu_Infortunio
    Te espero después de la última vez
  • @esthercbrls
    Me asusta la mujer que me contempla desde el espejo
  • @osorio_jl
    La piel es la superficie del mar que te asola
  • @Desbalagada
    Qué puedo decir que no hayas leído
  • @Tayler_burdel
    Toda locura merece un gran amor
  • @nuberrante
    Escribir es soñar con precisión

Patricia Díaz Bialet

 

   Nació en Buenos Aires, en 1962. Los poemas que siguen fueron tomados de “La que va”, con prólogo de Jorge Dubatti, obra publicada por ATUEL Poesía, Buenos Aires, 2015.

 

   Mi lámpara

 

                        Mendigaste una gracia

                        y la obtuviste.

                        De frente la pediste de nuevo

                        y la alcanzaste.

                        Sigfrido Radaelli

 

 

hay por supuesto hombres que lo intentan

que rascan con su misil el extremo último del goce

que venden su costilla y se hacen más esbeltos en su tarea

que desean a otros hombres

o se vuelven microscópicas sanguijuelas y me escalan

 

hay amantes intrépidos

procaces malabaristas encendidos a quienes nunca se les ve de día

 

hombres con aliento a recodo de marisco descartado

                                                                       /buscamente

sus bondades se desgranan

como el halo de papel en las tijeras de hondo frenesí

 

 

yo froté mi lámpara y obtuve mi castigo

 

 

 

   El amor debe suponerse tinieblas (III)

 

                                   noches largas, suntuosas, cruzadas de palomas.

                                   Idea Vilariño

 

lo que se conoce como amor debe suponerse

golpe de seda sobre el cuenco moreno de los senos

fuda de semental en semental y variedad frecuente en el verano

 

expedición al canto último

guirnalda de flúor en el anca

vástago de amianto que roe el vientre

 

será un chasquido de carozos secos

o apestará a sobregoces en el desvelo

 

cuando estoy en el albergue me sustituyo por otra

fajada de arrebato

con dos ápices ebrios que se abren después de la cena

 

porque el amor debe estimarse curva feliz en ruta de trucha

                                                                                  /liberada

 

la sala de juegos ofrece ahora la fricción de un desconocido

                                                                       /en mi espalda

el amor será un hervor de flujos atávicos

ambivalentes

resbaladizos

 

una vara amplia que nos abarque a todas

 

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.