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César Vallejo, el primero de mayo

   Nació en Santiago de Chuco, Perú, el 16 de marzo de 1892, y murió en París el 15 de abril de 1938.

 

   Los mineros salieron de la mina

 

Los mineros salieron de la mina

remontando sus ruinas venideras,

fajaron su salud con estampidos

y, elaborando su función mental,

cerraron con sus voces

el socavón, en forma de síntoma profundo.

 

Era de ver sus polvos corrosivos!

Era de oír sus óxidos de altura!

Cuñas de boca, yunques de boca, aparatos de boca

(Es formidable!)

El orden de sus túmulos,

sus inducciones plásticas, sus respuestas corales,

agolpáronse al pie de ígneos percances

y airente amarillura conocieron los trístidos y tristes,

imbuídos

del metal que se acaba, del metaloide pálido y pequeño.

 

Craneados de labor,

y calzados de cuero de vizcacha,

calzados de senderos infinitos,

y los ojos de físico llorar,

creadores de la profundidad,

saben, a cielo intermitente de escalera,

bajar mirando para arriba,

saben subir mirando para abajo.

 

Loor al antiguo juego de su naturaleza,

a sus insomnes órganos, a su saliva rústica!

Temple, filo y punta, a sus pestañas!

Crezcan la yerba, el liquen y la rana en sus adverbios!

Felpa de hierro a sus nupciales sábanas!

Mujeres hasta abajo, sus mujeres!

Mucha felicidad para los suyos!

Son algo portentoso, los mineros

remontando sus ruinas venideras;

elaborando su función mental

y abriendo con sus voces

el socavón, en forma de síntoma profundo!

Loor a su naturaleza amarillenta,

a su linterna mágica,

a sus cubos y rombos, a sus percances plásticos,

a sus ojazos de seis nervios ópticos

y a sus hijos que juegan en la iglesia

y a sus tácitos padres infantiles!

Salud, oh creadores de la profundidad…!

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