• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Homero Aridjis

   Nació en Michoacán, México, en 1940. También novelista y catedrático, participó junto a Octavio Paz de la selección de poetas mexicanos que derivó en la antología “Poensía en Movimiento”, que lleva alrededor de cuarenta ediciones.

 

   A veces uno toca un cuerpo y lo despierta...

A veces uno toca un cuerpo y lo despierta 
por él pasamos la noche que se abre 
la pulsación sensible de los brazos marinos

y como al mar lo amamos 
como a un canto desnudo 
como al solo verano

Le decimos luz como se dice ahora 
le decimos ayer y otras partes

lo llenamos de cuerpos y de cuerpos 
de gaviotas que son nuestras gaviotas

Lo vamos escalando punta a punta 
con orillas y techos y aldabas

con hoteles y cauces y memorias 
y paisajes y tiempo y asteroides

Lo colmamos de nosotros y de alma 
de collares de islas y de alma

Lo sentimos vivir y cotidiano 
lo sentimos hermoso pero sombra.

 

   Déjame entrar a tu íntimo alfabeto...

Déjame entrar a tu íntimo alfabeto
para saber lo tuyo por su nombre
y a través de tus letras
hablar de lo que permanece
y también de auroras y de nieblas
Déjame entrar para aprenderte
y girar en tu órbita de voces
hablándote de lo que me acontece
describiéndote a ti
Quiero dar testimonio a los hombres
de tus enes y tus zetas
desnudarte ante ellos como una niña
para que todos se expresen con acento puro.

 

   La noche muere sobre una manzana rota...

La noche muere sobre una manzana rota
La creación recomienza

El alba crece insuperable
compacta en sus disturbios

El hombre pulsa la memoria
abre el instante nuevo
con manos transparentes

Por todas partes la fantasía
de ser entre las horas
la proeza el grito la resurrección

También de la tierra húmeda
de los hechos ya ocultos
llega el movimiento
el segundo perpetuo
la presencia

Una palabra corta en dos tus labios

 

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