• @martamj32
    Eres el primer lugar donde me buscaría
  • @annablue22
    El espejo intacto y nosotros rotos
  • @Hora_Teta
    Algo no va bien y yo voy dentro
  • @sirena_sinmar
    Vivir para regalar flores a los vivos
  • @mikhailenko
    La madrugada es un género literario
  • @ferxdexleon
    Solo con música se le concede a la palabra su breve deseo de muerte
  • @MarilarAlei
    Mi silencio también quiere estar contigo
  • @aquinomires
    Avisadme cuando abrir los ojos merezca la pena
  • @morganfredman
    Llueve como narrando algo. Lluvia ciega.
  • @aliferod
    Con las ganas de irte no te quedes
  • @lilith19751
    No sé decir lo que beso
  • @Tu_Funamiento
    El tiempo no espera a sus acompañantes

Arnaldo Calveyra

 

   Arnaldo Calveyra nació en Mansilla, Entre Ríos, Argentina, en 1929, y murió en enero de 2015 en París, donde residía desde 1960.

 

   Costumbres en casa

 

La primera estrella

traspasa la ventana

y descansa del viaje

en el centro de mesa.

Jarra fresquita

olorosa a primavera,

ropero

de la pieza de al lado,

un traje persiste

en el olor de la muerta,

silla que mira al campo.

Campo.

Colonias de malvones

golpean a las puertas.

Si Virgilio viviera

diría

lo rosadas que parecen esas nubes.

El alma ya pronta

a la muerte por sueño.

Te llevaré la mañana temprano

en un vaso de agua.

 

 

   Iniciación poética

 

Atacar con una trompeta a las palabras, irlas reduciendo a polvo mientras el silencio espiralea, se combustiona, se apacigua en esa trompeta.

Esperar que el silencio se apague hasta el silencio.

Concentrarse, mientras tanto, entre la ceniza, mientras más silencio acude desde siempre (que es desde más lejos ahora), se quema, alienta, espiralea en esa trompeta.

Seguir acechando entre la ceniza de todos los idiomas por si alguna palabra quisiera renacer (contraatacar) de nuevo.

 

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