• @Primvers
    A veces yo también les llevo flores a mis cicatrices
  • @carolineberl
    Lo que me gusta del tiempo es que todo lo cura con personas
  • @UlisesKaufman
    Cuando seamos invisibles, recordaremos la belleza del gris
  • @canocs19
    Canta la tristeza/ sus secretas sílabas/ en la música azul/ de la tarde quieta
  • @vidoq66
    Soy un fantasma triste en el cementerio de almas que es la ciudad
  • @marga_canseco_r
    Vendemos al mundo para comprar fuego, nuestro camino iluminado por hombres en llamas
  • @Tu_Infortunio
    Te espero después de la última vez
  • @esthercbrls
    Me asusta la mujer que me contempla desde el espejo
  • @osorio_jl
    La piel es la superficie del mar que te asola
  • @Desbalagada
    Qué puedo decir que no hayas leído
  • @Tayler_burdel
    Toda locura merece un gran amor
  • @nuberrante
    Escribir es soñar con precisión

Manuel Bandeira

   Nació en Recife, Pernambuco, el 19 de abril de 1886, y murió en Río de Janeiro, el 13 de octubre de 1968.

 

   El último poema

 

Así querría yo mi último poema

 

Que fuese tierno diciendo las cosas más simples y menos intencionales

Que fuese ardiente como un sollozo sin lágrimas

Que tuviese la belleza de las flores casi sin perfume

La pureza de la llama en que se consumen los diamantes más límpidos.

La pasión de los suicidas que se matan sin explicación.

 

 

   Manzana

 

Por un lado te veo como un seno marchito

Por el otro como un vientre de cuyo ombligo

          aún cuelga el cordón placentario

 

Eres roja como el amor divino

 

Dentro de ti en pequeñas pepitas

Palpita la vida prodigiosa

Infinitamente

 

Y quedas tan simple

Al lado de un cubierto

En un cuarto pobre de hotel.

 

 

   Nueva poética

 

Voy a lanzar la teoría del poeta sórdido.

Poeta sórdido:

Aquél en cuya poesía está la marca sucia de la vida.

Hay un sujeto,

Sale un sujeto de casa con la ropa de brin blanco muy bien almidonada,

      y en la primera esquina pasa un camión, le salpica el saco con una

      mancha de barro:

 

Es la vida.

 

El poema debe ser como la mancha en el brin:

Hacer que el lector satisfecho de sí se desespere.

 

Sé que la poesía es también rocío.

Pero éste queda para las nenitas, las estrellas alfas, las vírgenes

      ciento por ciento y las amadas que envejecieron sin maldad.

 

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