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Otra espera para determinar la causa de muerte de Neruda

La espera para saber la verdad sobre las causas de la muerte del poeta chileno Pablo Neruda, en 1973, a pocos días del asalto al poder del genocida Augusto Pinochet, deberá continuar aún, quizá un año más, hasta que se puedan completar estudios sobre una bacteria como desencadenante del fallecimiento, pedidos por el juez Mario Carroza (foto).

 

   Un grupo internacional de forenses deliberó en Santiago, a pedido de la justicia local, dadas las denuncias sobre la falsedad del certificado de muerte en una clínica de la capital chilena, que sostuvo que el deceso se debió al cáncer. “El certificado no refleja la realidad del fallecimiento”, informó el español Aurelio Luna, uno de los expertos que participó de las deliberaciones.

   Tras recibir el informe, el ministro en visita (juez especial) Mario Carroza, a cargo de la investigación, declaró que “las conclusiones apuntan a un tema que fundamentalmente tienen relación con una nueva toxina, que a su vez requiere de otros análisis que nos permitirán tener una conclusión definitiva”.

   Luna explicó que “si todo va bien, en el plazo de un año tendríamos una respuesta concreta y clara a los estudios de genómica bacteriana. En función del perfil genómico, si se tratara de una bacteria que se ha cultivado en un laboratorio, es evidente que estaríamos ante la intervención de un tercero y que se había administrado con una finalidad criminal la bacteria al cuerpo".

   "Lo que es rotundamente cierto, al ciento por ciento, es que el certificado no refleja la realidad del fallecimiento", insistió.

   Es que a partir del análisis de los datos, “no podemos acertar que el poeta se encontrara, en el momento del ingreso del hospital, de muerte inminente".

   Un primer informe oficial sostuvo que el poeta murió en la clínica Santa María de Santiago, en septiembre de 1973, a raíz del cáncer que padecía. Sin embargo, colaboradores del poeta y la dirigencia del Partido Comunista, al que pertenecía, sostienen que fue envenenado por agentes al servicio de la dictadura (1973-1990), y así lo denunciaron formalmente.

   El juez Carroza pidió más exámenes porque tras la primera conclusión hubo pruebas, realizadas en laboratorios de Canadá, que tomaron en cuenta aspectos que antes no habían sido considerados.

   Junto al español Luna y peritos chilenos trabajaron expertos de Canadá, Dinamarca, Estados Unidos y Francia.

   Quienes denuncian el asesinato por agentes de la dictadura afirman que Pablo Neruda comenzó a preparar su salida del país una vez que, el 11 de septiembre, Pinochet encabezó el golpe que derrocó al presidente constitucional Salvador Allende. Su plan era viajar en principio a México, donde pondría en marcha acciones para denunciar internacionalmente al régimen golpista y sus crímenes, luego ampliamente documentados.

   Antes del informe de los expertos internacionales, Eduardo Contreras, abogado del Partido Comunista, había dicho que está “comprobado” que en la clínica Santa María se cometieron "delitos" por encargo del régimen de Pinochet.

   Allí murió también, en 1982, Eduardo Frei Montalva, presidente entre 1964 y 1970. Había sido llevado a esa clínica para una cirugía en el aparato digestivo que no era considerada de riesgo elevado. Contreras afirma que "en la misma clínica, en el mismo cuarto piso, con los mismos médicos y algunas enfermeras, murió Pablo Neruda".

   La presencia de una bacteria como la que ahora se investigará no significa automáticamente que hubo un acto criminal.

   Dijo el juez: "No tenemos la determinación de que efectivamente hubo intervención de terceros, sino que tenemos la posibilidad de que sí hubo intervención de terceros. Tenemos la alternativa de que también pudiese ser una muerte natural si no se confirma lo de la toxina".

 

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