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La crueldad se extiende, dice Paco Ibáñez, de la mano de Goytisolo

"La crueldad/ se extiende por doquier fría y robotizada", dice un poema de José Agustín Goytisolo que el cantante y compositor Paco Ibáñez pronuncia últimamente en la apertura de todas sus presentaciones. Con ochenta años, mantiene a pleno la convicción netamente romántica y juvenil de que las canciones y las poesías hacen mejores a las personas, hasta "más inteligentes".

 

   Es que si el artista logra que alguien del público se emocione con una canción hay posibilidades de que se vaya con "una mirada sobre el mundo más precisa". Más aún, afirma que así lo constató cierta vez en París, en el recital de una mujer que cantaba temas de George Brassens. "La gente salía de allí con la cara cambiada, se notaba en sus caras que eran más inteligentes que cuando entraron".

   A punto de presentarse a mediados de noviembre en el Palau de la Música de Barcelona, un diálogo con la agencia EFE incluyó referencias a los atentados de la capital de Francia, país con el que Paco Ibáñez tiene una relación intensa, ya que allí pasó el exilio que sufrió durante la dictadura franquista.

   Y a propósito de ello es que había resuelto insistir con el poema de José Agustín Goytisolo, puesto que "seguimos matándonos unos a otros".

   El artículo recuerda que en 2014 Ibáñez comenzó una serie de recitales llamados "Vivencias", una suerte de visita a su trayectoria artística tan vinculada con la poesía. Se presentó en numerosas ciudades pero sin abandonar su resistencia a hacerlo si el contrato es con una administración del Partido Popular, la fuerza derechista que gobierna en España. "No quiero deberle nada a nadie, y menos a ellos".

   Sobre sus definiciones y compromisos políticos, que acompañan sólidamente la actividad artística, recordó: "Me han llamado etarra porque una vez dije que se estaban olvidando de las víctimas del GAL", los grupos ilegales de represión a los vascos independentistas. A la vez, dijo, también lo atacaron los "comunistoides", como los definió, por críticas que realizó cierta vez al ex presidente venezolano Hugo Chávez.

   El conflicto por el proyecto independentista catalán ingresó a la conversación. Dijo que Cataluña "no está casada por la iglesia con España, y se puede separar cuando quiera", aunque a su entender "tiene que haber una mayoría amplia de catalanes que lo deseen. No se puede llegar a la independencia con tejemanejes entre partidos. Eso es poco serio".

   De regreso al plano personal, sostuvo que "la vida no se ha acabado", y que espera seguir con su actividad artística, incluyendo recitales, aunque la serie llamada "Vivencias" esté llegando a su fin.

   Confía, al respecto, con tener oportunidad de regresar a Madrid ahora que cambió el signo político del gobierno, ya que no se presenta allí desde que la derecha llegó al poder.

   Dice el poema de Goytisolo que Ibáñez recita cada vez en el escenario:

 

En tiempos de ignominia como ahora

a escala planetaria, y cuando la crueldad

se extiende por doquier fría y robotizada,

aun queda buena gente en este mundo

que escucha una canción o lee un poema:

es el canto la voz y la palabra: única patria

que no pueden robarnos ni aun poniéndonos

de espaldas contra el muro.

Que nadie piense nunca:

no puedo más y aquí me quedo. Mejor mirarles

a la cara y decir alto: tirad hijos de perra,

somos millones y el planeta no es vuestro.

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