• @_marazi
    Yo ya me quedé contigo cuando ni estabas
  • @ciruelle
    Amar es ser verbo en todos los tiempos
  • @SIELALSOYYO
    No hay persona más peligrosa que la que no tiene sueños por cumplir
  • @DivinaOnix
    También lo imposible puede ser amado
  • @LunaPara2
    El que se va en silencio, lo ha dicho todo
  • @Ghouls99
    A veces acumulamos, densos y potentes, para arrasar en el siguiente desborde
  • @siete_verdes
    Es espesa, grumosa y fría. Llamémosla decepción
  • @JanoTwoFaces
    Dejad de ordenar caos y provocad alguno
  • @sammasathi
    Sueño, luego insisto
  • @TISHA77
    La poesía también es presagio
  • @juanita_amore
    Escribir porque el tiempo nos viene a leer
  • @z_zyanya88
    Quieta, la noche/ versa amores calmos,/ suspira en paz

Espacio Abierto

Eliany Fernández, de Venezuela

   Poema enviado por Eliany Fernández, de Valera, estado Trujillo, Venezuela.

   Ella está presente en Twitter, en la cuenta @BAKENEKA

 

   Edad y sol


todos fuimos aurora
en principio
primigenios
cultivo de hormonas
infancia de campos líquidos

en adolescencia
austros
impulsivos
de sur lejanos
a trópicos encendidos
como llamaradas
como ardor divino

y ¡Henos aquí reunidos!
adultos
aduncos algunos
con el sol al hombro
cargando el peso del sudor
y del tiempo
que es luz
que fue calor
y que como el astro
que surcó el cielo
moriremos
al final del azul
adustos

Ana Muñoz Cubero, de España

   Poema enviado por Ana Muñoz Cubero, de Alcalá de Guadaíra, Sevilla, quien publica textos en el espacio:

   http://contarenbreve.blogspot.com.es/

   También está presente en Twitter, en la cuenta @ContarEnBreve

 

    Amanece


Romper la tela de araña que apresa mi calma.
volver a usar tinta y papel.
Llenar con verdades las horas negras.
Esperar que el rumbo del viento cambie
y que el sol no arañe sino que acaricie la piel enamorada del verano.
Entonar un mea culpa por los pasos perdidos
las ilusiones vendidas y los deseos traicionados.
Rendir homenaje a los excesos. Buscar en las maletas
atrevidos retales de juventud y soñar.

Llorar sin consuelo al no hallar la mano
que me lleva a tu abrazo.
Oír la música de las teclas escribidoras.
Oler la sangre que derrama la historia
e hilvanar la trama que se esconde tras el miedo.
Creer en la lluvia, arma limpiadora.
Rescatar de los sótanos del tiempo los versos mudos.
Sentir que no se agota el venero surtidor de la palabra
y que amanece a pesar de los opresores, a pesar de los mediocres,
a pesar del tirano.

Más Artículos...

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.