• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Espacio Abierto

Bárbara García Hoyo, de México

Dos poemas de Bárbara García Hoyo, de México, tomados con su acuerdo de su blog, barbarahoyo.blogspot.com.mx.

Bárbara está también en Twitter: @barbarahoyo

Solamente no hay compañía

Ese momento del cual nadie escapa.

Que llega a diferentes edades y se queda por tiempo indefinido

Que puede pasar desapercibido o puede dejar cicatrices importantes.

Que se ve todos los días, bailando en un escenario sin público.

Que se huele en la comida que hace la abuela, mientras te quitan las muelas del juicio.

Que se toca en la piel que te gusta, la más ajena.

Que se oye en los acordes que se pierden en el silencio.

La soledad sabe disfrutar de la compañía.

La soledad nunca es constante, le gusta ir y venir, mover el cuerpo.

La soledad no da ilusiones de libre albedrío.

La soledad te platica, te ríe, te cuida. La soledad es la crueldad más íntima.

La sol/edad le pone color a los días.

Recibirla con respeto

Enfrentarla con todo el cuerpo.

Tener la voluntad de vivir con ella.

Y después saberle decir adiós.

México

Merced pedimos! Y
Éxodos y éxodos y éxodos de miseria.
Xilófonos tocando nuestro himno... siempre al grito de guerra.
Indígenas luchando con hambre en las venas.
Comenzar a creer como estrategia
O morir desangrados como condena.

Mirta Calvo Bembibre, Buenos Aires

Dos poemas cuyo envío solicitamos a Mirta Calvo Bembibre, de Buenos Aires. Mirta está en Twitter: @escribonia

Ay, mi alma

Una rosa se retuerce en mi cuerpo.

Quebradura de bosque, en mi pecho.

Vos.

Voz.

Suena a vientre, tu sombra.

Siento.

Solo siento.

No veo.

No oigo

No escucho.

Tu nombre es un ruido interno.

Me aísla.

Me deshoja.

Es puñal de sol y sangre.

Pasos.

Navajas.

Volverás?

Me vacío.

Huyen de mí

mariposas que guardé,

ríos que miré,

bocas que besé.

Me dejan sola.

Siento,

ciega,

malherida,

confusa,

que caigo

en la palma de la mano del pájaro,

y muero.

Que la vida, es vida,

agua,

luz,

agostos,

si hay ojos

parecidos a los tuyos

que acunen.

Ay, que te extraño.

Ay, tus palabras.

Ay, el hijo.

Ay, mi alma.

El bosque cantará tres veces

Hasta tres veces

el bosque cantará.

Una canción azul.

Tus pájaros,

esconderán la tarde.

No te rendirás. Lo sé.

Pondrás antorchas en la lluvia.

Te harás silaba,

geómetra, teorema.

Me encontrarás.

Me quedaré sola.

Quedarse solo es no pensar.

Me iré de mí.

Sin camino.

Intuitiva. En pedazos.

Nos dejarán?

Saldremos del eco

hacia las manos.

Iré.

Volveré.

No moriré.

Te amo.

En un grito de sangre,

en el pez que boquea aire

y escupe palomas.

Y ríos.

Rezo?

Caigo

y el mar tiembla.

El mar es indefenso como este amor.

Miro.

El mar siempre es otro.

Y la sed se calma con sed.

Es azul, el amor?

Qué lado de la sombra es luz?

Dónde esperan los ángeles?

Recuerda.

Te diré tres veces, te quiero.

Detendrás el paso.

Sabrás quien soy.

Soy la que llueve.

La que nombra tus ojos.

La que se arrodilla

en la cornisa de las flores.

Y resucita.

Y por la boca

le cae un hilo de amor.

Antiguo y rojo.

Como vino.

Como triturar la mano en la palabra.

Como decir basta.

Soy la tarde,

que abrió sus piernas

en un pacto.

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