• @karlisjar
    Los símbolos nunca callan, así nosotros nos hagamos los sordos
  • @EstebanPerezsan
    Duermes en lo que escribo/ y lees en lo que sueño
  • @marconpi66
    Del amor también se sale, muerto de latidos
  • @fumivora
    Quiero que solo me apuñales a mi
  • @Innestesia
    Besas como si hubiéramos leído los mismos libros
  • @divagandoletras
    Cerrar las ventanas con nosotros fuera. Y quedarnos en el otoño
  • @Claudia_DelSur
    La imaginación nos envuelve en abrazos reales
  • @MeMalcriaste
    También hay errores platónicos
  • @Juansistemico
    Tocará beber de su sonrisa en una foto
  • @Pluriversos
    Cabizbajo no es tan triste si viene un sueño subiendo
  • @cachililiana
    Vengo desterrada de un sueño
  • @nancyeldarjani
    La hora es un compás seguro

Espacio Abierto

Karina Rodríguez, de Argentina

 

   Poema enviado por Karina Rodríguez, de Valentín Alsina, partido de Lanús, provincia de Buenos Aires, Argentina. Ella está presente en Twitter, en la cuenta: @biancaofvenice.

   Asimismo, es editora de este espacio: http://cuentosdelarosanegra.blogspot.com.ar/

 

   Otra Hero

Vacía ya la torre donde esperaba,
a estos brazos sin sol les fue ajeno el descanso.
En la caída libre el cielo se nubló
y el pensamiento y la niebla me pegaron en los ojos.
Y fui ciega.
El vaivén salado del mar intentó consolarme.
Fui noche, igual que la tristeza de Leandro.
Desprovista de luces, desde la torre hasta la orilla mansa.
Fui tierra.

Claudia Brancati, de Argentina

 

   Poema enviado por Claudia Brancati, de Mar del Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina. La autora está presente en: https://www.facebook.com/lamiseriadelasrosas/

 

   Secretos de un tiempo

Nada como este presente de ayer
multiplicado en tus ojos,
sereno, la mente despierta.
La rama de un árbol nos toca la frente,
bautiza el otoño de puerta entreabierta.
Yo tengo un collar y enhebro las perlas
con luz de un ángel alado,
con cierto bagaje de culpas y sol anhelado,
le pido permiso al cerrar el día.
Algún disco que gira en tu lugar soñado,
que vino a salvarnos la vida, de a poco.
Tras el derrumbe, la magia, lo es todo.
Verte después del recuerdo
en acordes pendientes de un plan,
que nos traza el camino.
El parque se aísla y nos presta el abrigo.
No te había soñado caminar conmigo,
es raro el momento, vueltera la vida,
 la noche imaginada, pura compañía,
más que otra manía de andar por las nubes.

Si siempre te tuve en visión borrosa
la vida nos puso de este lado,
al bies de las cosas
y somos un algo que empieza a tenderse la mano
a juntar las hojas del árbol lejano.
Me sorprende los años que el tiempo
puede guardar los secretos.
Ya no es necesario decirte que sí,
es más que concreto el insomnio
Pensando que, al fin,
te encuentro y somos así,
lo mejor de este otoño.

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