• @SalvadorTannis_
    Lo que sé se lo agradezco al silencio
  • @Innestesia
    Besas como si hubiéramos leído los mismos libros
  • @karlisjar
    ¿De cuántas sinfonías está hecho un aguacero?
  • @fumivora
    Después de la tormenta, un barquito de papel
  • @L0laM0ra
    A cierta distancia nos leemos más cerca
  • @DamaElegante_
    Es bueno tener sonrisas a punto, en la trastienda de los sueños rotos
  • @sweetcamelot
    Un alma inquebrantable se refleja en una dulce sonrisa
  • @noessineso
    Aunque lo imagino,/ lo sueño,/ ese atardecer/ juntos/ fue de otros
  • @jfsounds
    Cual farol quemar/ Las corazas de papel/ Desde adentro
  • @loretosesma
    Porque escribo mejor desde mi herida pero sonrío mejor desde la cicatriz
  • @NegroPermanente
    Sigo anclado en la estación en donde nos dejamos los sueños
  • @Aline_RFagundes
    Probé de la pulpa nueva/ ¿pecaminoso jugo de la historia?/ para que la memoria/ se tejiera de gravedad

Espacio Abierto

Darío Valenzuela, de Argentina

 

    Poema enviado por Darío Valenzuela, de San Nicolás de los Arroyos, provincia de Buenos Aires, Argentina. Él publica textos en su espacio en Facebook, en el que puede ser hallado con su nombre.

 

   Agapantos

 

   I

 

Cercado de agapantos y de pinos

sube a mis silencios un extraño lenguaje

un canto verde, ensordece, se envuelve en otros cantos

mueve la mañana hacia otras huellas,

un cimbronazo de tiempos estalla grietas en la calle

mientras las palabras buscan al poema.

 

Los segundos,

escombros sucediéndose, sucediéndome, sucediendo ruinas y cenizas,

colibrí sin horas, invoca en la magia de su vuelo un sol entre las

hojas.

Un agapanto inmola mis abecedarios

se deja amar sin miedos el poema,

aparece entre pétalos y estambres

picaflor sediento

y entonces lo comprendo,

no habrá poesías sin vuelos,

sin magia,

sin tiempo sucediéndose entre escombros

sin nadie dejándose amar sin miedos

sin ausencias, sin cenizas escurriéndose de la memoria.

 

Cercado de agapantos y de pinos,

de huellas de arena apretándose en las hojas,

te busco en un vuelo de colores,

En el beso agapantos sucediendo, sucediéndonos entre las hojas.

Fermina Ponce, de Estados Unidos

   

   Poema enviado por Fermina Ponce, de Aurora, Illinois, Estados Unidos. 

   Está presente en Facebook, @ferminaponcepoeta; en Instagram, @ferminaponce; y en Twitter, @ferminaponce.

 

 

   Todas

 

Voy a redimir hembras desde el vientre de una savia limpia,
clorofila deshuesada entre lluvias errantes,
manos en la arena,
vaginas con nombres rococó,
uñas en la sangre de mujeres sin rodillas,
cientos de perfumes,
una sola fragancia,
multitudes,
un latido,
el aullido,
sin delirio,
moscas revoloteando en leche primitiva,
un niña,
ella primeriza,
la otra prematura,
aquel vértice agredido en toda su memoria,
sin salida,
no hay cena,
platos sucios en la mitad de una esquizofrenia,
la palabra y su disparo,
el silencio y su agonía,
¿cómo se tejen los fragmentos?
un aliento con vida,
remendado sin costura,
en el néctar prohibido,
cohibido,
sin permiso,
con hojas de otoño grises y un tanto sucias,
alas rotas,
de una más una ni una más caída,

y somos todas.

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