• @cenizalunatica
    La luna borra su forma y yo sigo buscando semejanzas
  • @karlisjar
    El viento es una armónica de mil tonos
  • @Suspiro_DeLuna
    Magia es que te sostengan unos brazos que jamás te han tocado
  • @Tu_Funamiento
    Me busqué en otras personas y en todas te encontré
  • @Innestesia
    Viajo por si me encuentro
  • @fumivora
    Aparento más mariposas de las que tengo
  • @letrasdemorado
    Ya no hacen el pasado como antes
  • @itzarbepoesia
    He guardado bajo mis párpados caminos de agua por los que volver al hogar de tu recuerdo
  • @AlejandroLanus
    Juego como un niño que no sabe morir
  • @leonbenIarregui
    Cada vez más insomnes y menos soñadores
  • @vforte
    la tristeza es la rabia parada bajo la lluvia
  • @Yennifercc
    El que vive a solas con la poesía anda descalzo porque no cree en las heridas

Florencio Malpica, de Venezuela

Poema enviado por Florencio José Malpica Hidalgo, de Canoabo, estado Carabobo, Venezuela. Florencio publica textos y otros materiales en los sitios www.letrasdecarbon.jimdo.com y www.ecoyacamblog.bligoo.com.

 

Antipoema Nicanoriano

 

En homenaje a los cien años de Nicanor Parra, sesenta del antipoema

 

Cuando miro hacia atrás,

no lo hago con rabia o

rencor. Solo veo al mundo y

a la vida,

y al homo sapiens en su

resplandor.

 

Algunos obrando al bien

y muchos otros asidos

al mal. Hoy alguien salva

una vida,

y mañana mueren miles

por un fallo fatal.

 

El matrimonio y los hijos

se dejan a la intemperie

social. El odio corrompiendo

a los que adolecen,

y el amor no correspondido

alzando el sucio puñal.

 

El planeta se desmorona

ante el dilema ecológico

o neoliberal. El capitalista

dispara

y la naturaleza muere en

medio del debate ambiental.

 

Cuando miro hacia atrás

no lo hago con amor o

ternura. A menos que vea a un niño

jugando,

al abuelo dormitando, o una silueta seductora

haciendo travesura.

 

La vida es un viaje incierto

que comienza en lo oscuro

de lo eterno. Y el resto del tiempo

lo pasamos

entre máscaras de piel y

el frio mundo de este infierno.

 

Que mil rayos partan

al imperecedero poder imperial

y su yugo. El hombre de sueños

nace libre,

y hace libre a muchos otros

con la espada y el escudo.

 

La poesía y la antipoesia

son las dos caras de un solo

cristal. Allí reflejan

sus letras

Pablo Neruda, Nicanor Parra y

la poetisa Gabriela Mistral.

 

Cuando miro hacia atrás,

no lo hago con tristeza o

melancolía. Solo veo los años y

los días,

y al homo sapiens entre la cruel

realidad, y su utopía.

 

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