• @_marazi
    Yo ya me quedé contigo cuando ni estabas
  • @ciruelle
    Amar es ser verbo en todos los tiempos
  • @SIELALSOYYO
    No hay persona más peligrosa que la que no tiene sueños por cumplir
  • @DivinaOnix
    También lo imposible puede ser amado
  • @LunaPara2
    El que se va en silencio, lo ha dicho todo
  • @Ghouls99
    A veces acumulamos, densos y potentes, para arrasar en el siguiente desborde
  • @siete_verdes
    Es espesa, grumosa y fría. Llamémosla decepción
  • @JanoTwoFaces
    Dejad de ordenar caos y provocad alguno
  • @sammasathi
    Sueño, luego insisto
  • @TISHA77
    La poesía también es presagio
  • @juanita_amore
    Escribir porque el tiempo nos viene a leer
  • @z_zyanya88
    Quieta, la noche/ versa amores calmos,/ suspira en paz

Florencio Malpica, de Venezuela

Poema enviado por Florencio José Malpica Hidalgo, de Canoabo, estado Carabobo, Venezuela. Florencio publica textos y otros materiales en los sitios www.letrasdecarbon.jimdo.com y www.ecoyacamblog.bligoo.com.

 

Antipoema Nicanoriano

 

En homenaje a los cien años de Nicanor Parra, sesenta del antipoema

 

Cuando miro hacia atrás,

no lo hago con rabia o

rencor. Solo veo al mundo y

a la vida,

y al homo sapiens en su

resplandor.

 

Algunos obrando al bien

y muchos otros asidos

al mal. Hoy alguien salva

una vida,

y mañana mueren miles

por un fallo fatal.

 

El matrimonio y los hijos

se dejan a la intemperie

social. El odio corrompiendo

a los que adolecen,

y el amor no correspondido

alzando el sucio puñal.

 

El planeta se desmorona

ante el dilema ecológico

o neoliberal. El capitalista

dispara

y la naturaleza muere en

medio del debate ambiental.

 

Cuando miro hacia atrás

no lo hago con amor o

ternura. A menos que vea a un niño

jugando,

al abuelo dormitando, o una silueta seductora

haciendo travesura.

 

La vida es un viaje incierto

que comienza en lo oscuro

de lo eterno. Y el resto del tiempo

lo pasamos

entre máscaras de piel y

el frio mundo de este infierno.

 

Que mil rayos partan

al imperecedero poder imperial

y su yugo. El hombre de sueños

nace libre,

y hace libre a muchos otros

con la espada y el escudo.

 

La poesía y la antipoesia

son las dos caras de un solo

cristal. Allí reflejan

sus letras

Pablo Neruda, Nicanor Parra y

la poetisa Gabriela Mistral.

 

Cuando miro hacia atrás,

no lo hago con tristeza o

melancolía. Solo veo los años y

los días,

y al homo sapiens entre la cruel

realidad, y su utopía.

 

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