• @cenizalunatica
    La luna borra su forma y yo sigo buscando semejanzas
  • @karlisjar
    El viento es una armónica de mil tonos
  • @Suspiro_DeLuna
    Magia es que te sostengan unos brazos que jamás te han tocado
  • @Tu_Funamiento
    Me busqué en otras personas y en todas te encontré
  • @Innestesia
    Viajo por si me encuentro
  • @fumivora
    Aparento más mariposas de las que tengo
  • @letrasdemorado
    Ya no hacen el pasado como antes
  • @itzarbepoesia
    He guardado bajo mis párpados caminos de agua por los que volver al hogar de tu recuerdo
  • @AlejandroLanus
    Juego como un niño que no sabe morir
  • @leonbenIarregui
    Cada vez más insomnes y menos soñadores
  • @vforte
    la tristeza es la rabia parada bajo la lluvia
  • @Yennifercc
    El que vive a solas con la poesía anda descalzo porque no cree en las heridas

Mirta Calvo Bembibre, Buenos Aires

Dos poemas cuyo envío solicitamos a Mirta Calvo Bembibre, de Buenos Aires. Mirta está en Twitter: @escribonia

Ay, mi alma

Una rosa se retuerce en mi cuerpo.

Quebradura de bosque, en mi pecho.

Vos.

Voz.

Suena a vientre, tu sombra.

Siento.

Solo siento.

No veo.

No oigo

No escucho.

Tu nombre es un ruido interno.

Me aísla.

Me deshoja.

Es puñal de sol y sangre.

Pasos.

Navajas.

Volverás?

Me vacío.

Huyen de mí

mariposas que guardé,

ríos que miré,

bocas que besé.

Me dejan sola.

Siento,

ciega,

malherida,

confusa,

que caigo

en la palma de la mano del pájaro,

y muero.

Que la vida, es vida,

agua,

luz,

agostos,

si hay ojos

parecidos a los tuyos

que acunen.

Ay, que te extraño.

Ay, tus palabras.

Ay, el hijo.

Ay, mi alma.

El bosque cantará tres veces

Hasta tres veces

el bosque cantará.

Una canción azul.

Tus pájaros,

esconderán la tarde.

No te rendirás. Lo sé.

Pondrás antorchas en la lluvia.

Te harás silaba,

geómetra, teorema.

Me encontrarás.

Me quedaré sola.

Quedarse solo es no pensar.

Me iré de mí.

Sin camino.

Intuitiva. En pedazos.

Nos dejarán?

Saldremos del eco

hacia las manos.

Iré.

Volveré.

No moriré.

Te amo.

En un grito de sangre,

en el pez que boquea aire

y escupe palomas.

Y ríos.

Rezo?

Caigo

y el mar tiembla.

El mar es indefenso como este amor.

Miro.

El mar siempre es otro.

Y la sed se calma con sed.

Es azul, el amor?

Qué lado de la sombra es luz?

Dónde esperan los ángeles?

Recuerda.

Te diré tres veces, te quiero.

Detendrás el paso.

Sabrás quien soy.

Soy la que llueve.

La que nombra tus ojos.

La que se arrodilla

en la cornisa de las flores.

Y resucita.

Y por la boca

le cae un hilo de amor.

Antiguo y rojo.

Como vino.

Como triturar la mano en la palabra.

Como decir basta.

Soy la tarde,

que abrió sus piernas

en un pacto.

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.