• @Cataperdis
    ¿Cuándo dejamos de bailar solo porque nos estaban mirando?
  • @Lestat1414
    La realidad es una fantasía que se rindió
  • @sylviopolis
    Las personas se van y se llevan sus campos semánticos
  • @Ohzolli
    Ese ángel se llama ausencia. Cuando nos nombra, seguimos siendo ciertos
  • @poeticsilence__
    La madrugada es el primer ojalá
  • @carolineberl
    Mi golpe de suerte fue con un libro
  • @ITalkToRainbows
    Con tanta tecnología ya no se pierden los corazones como antes
  • @karla77_karla
    Uno se reinventa sin remedio cuando el amor ensordece
  • @sognos_
    Deberíamos pagar las consecuencias por adelantado
  • @NaEnEspiral
    Un Nosotros siempre es un dogma de fe
  • PacoParra14
    Échale más tinta a la herida
  • @Srta_Guacamole
    Era música para mis rugidos

Carlos Gil Fernández, de España

 

   Poema enviado por Carlos Gil Fernández, de Madrid, España.

   El autor publica en el espacio http://erratil.blogspot.com.es/
  También está presente en Twitter, en la cuenta @carlosgilfer

 

   Eutopía

Madre,
añoro tu vientre eutópico,
pero no recuerdo
sus prodigios
ni los contornos
de su mar de vida.

Madre,
extravié las referencias
aquí fuera,
en la desabrida intemperie
donde las crudas tenazas
ulceran los mitos
y las esperanzas se encharcan.

Madre,
esta noche, en tu cama,
una caracola musita
los nombres de tus hijos
y en su vórtice se ovilla
toda mi altermundista
nostalgia.

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