• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Teresa Orbegoso, de Perú

 

   Texto poético enviado por Teresa Orbegoso, de Lima, Perú. Este texto, informa la autora, fue publicado en 2016 en Argentina por la editorial Buenos Aires Poetry. Ella publica textos en el espacio https://vimeo.com/192302482. Está presente en Twitter, en la cuenta @teresaorbegoso.

 

En el Perú, uno debe aprender a callar ante el dolor. Sólo se debe seguir, solo, seguir. Aquí los más pobres se pierden entre una belleza inventada y una verdad profana y los otros, nosotros, seguimos girando sobre la rueda sin ver cómo nos deformamos en la Historia. No hay alimento ni cocina que cure la peste que cubre nuestras almohadas.

Hay una guerra que se libra en este país hace siglos. Una guerra invisible que nos hace sembrar millones de papas, cocinar y comer. Algo explota a veces o se quema. Salimos a ver y lloramos, pero una extraña calma nos envuelve y nos impide ver a los heridos. Las armas no son nuestras y tienen múltiples formas. En Lima una granada tiene menos alcance que el notorio desprecio que se siente por un campesino o un negro. Toda la rabia en el jugo de limón del cebiche. Entonces las cosas del cielo se alejan de nosotros.

 

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.