• @cenizalunatica
    La luna borra su forma y yo sigo buscando semejanzas
  • @karlisjar
    El viento es una armónica de mil tonos
  • @Suspiro_DeLuna
    Magia es que te sostengan unos brazos que jamás te han tocado
  • @Tu_Funamiento
    Me busqué en otras personas y en todas te encontré
  • @Innestesia
    Viajo por si me encuentro
  • @fumivora
    Aparento más mariposas de las que tengo
  • @letrasdemorado
    Ya no hacen el pasado como antes
  • @itzarbepoesia
    He guardado bajo mis párpados caminos de agua por los que volver al hogar de tu recuerdo
  • @AlejandroLanus
    Juego como un niño que no sabe morir
  • @leonbenIarregui
    Cada vez más insomnes y menos soñadores
  • @vforte
    la tristeza es la rabia parada bajo la lluvia
  • @Yennifercc
    El que vive a solas con la poesía anda descalzo porque no cree en las heridas

Daniel Maldonado, de México

   Poema enviado por Daniel Maldonado, de Torreón, Coahuila. Es autor de siete libros, cuatro de ellos publicados, más una selección personal editada en 2015. También fue incluido en varias antologías. Publica textos en Facebook:

   https://www.facebook.com/danielmaldonadosanchez/notes

   Asimismo, está accesible la selección publicada por la Secretaría de Cultura de Torreón:

   https://issuu.com/edicionesseccoahuila/docs/seciana

   El autor está presente en Twitter, en la cuenta @Capitanbardo78

 

   Vagabundeo Blues


Ven, vaguemos
dejemos a nuestros pasos surtir sus láminas de insomnio
y hagamos como los gatos una turbulencia desdeñosa por nuestras calles amortajadas.

Ven, vaguemos
una cofradía de insomnes morderá las cíclicas mareas donde la luna roja trafica sangre
mientras nosotros vislumbramos el abrigo del anonimato
en una pista de baile donde se practica
la devoción del sudor con el tacto, las fragancias sexuales,
un látigo de ardores cósmicos, efímeros
y un desvarío de labios congregándose bajo las luces pendencieras. 

Ven, 
vaguemos por la miseria de la patria. 
A nuestros pies en el barro démosles alientos de adánica ebriedad
para que su vida recién creada beba la mística precaria 
el sol asesinado por el tráfico de pieles envilecidas
envueltas en el humo de cigarrillos verdes
bachas coléricas y zumbidos de nevada cocaína. 

Ven, vaguemos por el tremor azul de un ebrio Blues
mientras la muerte cagada de risa se poncha la vena
allá en la mesa de su esquina.

Ven, vaguemos
dejemos a nuestros pasos surtir sus láminas de insomnio
y hagamos como los gatos una turbulencia desdeñosa 
por nuestras calles amortajadas.

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