• @SalvadorTannis_
    Lo que sé se lo agradezco al silencio
  • @Innestesia
    Besas como si hubiéramos leído los mismos libros
  • @karlisjar
    ¿De cuántas sinfonías está hecho un aguacero?
  • @fumivora
    Después de la tormenta, un barquito de papel
  • @L0laM0ra
    A cierta distancia nos leemos más cerca
  • @DamaElegante_
    Es bueno tener sonrisas a punto, en la trastienda de los sueños rotos
  • @sweetcamelot
    Un alma inquebrantable se refleja en una dulce sonrisa
  • @noessineso
    Aunque lo imagino,/ lo sueño,/ ese atardecer/ juntos/ fue de otros
  • @jfsounds
    Cual farol quemar/ Las corazas de papel/ Desde adentro
  • @loretosesma
    Porque escribo mejor desde mi herida pero sonrío mejor desde la cicatriz
  • @NegroPermanente
    Sigo anclado en la estación en donde nos dejamos los sueños
  • @Aline_RFagundes
    Probé de la pulpa nueva/ ¿pecaminoso jugo de la historia?/ para que la memoria/ se tejiera de gravedad

Daniel Maldonado, de México

   Poema enviado por Daniel Maldonado, de Torreón, Coahuila. Es autor de siete libros, cuatro de ellos publicados, más una selección personal editada en 2015. También fue incluido en varias antologías. Publica textos en Facebook:

   https://www.facebook.com/danielmaldonadosanchez/notes

   Asimismo, está accesible la selección publicada por la Secretaría de Cultura de Torreón:

   https://issuu.com/edicionesseccoahuila/docs/seciana

   El autor está presente en Twitter, en la cuenta @Capitanbardo78

 

   Vagabundeo Blues


Ven, vaguemos
dejemos a nuestros pasos surtir sus láminas de insomnio
y hagamos como los gatos una turbulencia desdeñosa por nuestras calles amortajadas.

Ven, vaguemos
una cofradía de insomnes morderá las cíclicas mareas donde la luna roja trafica sangre
mientras nosotros vislumbramos el abrigo del anonimato
en una pista de baile donde se practica
la devoción del sudor con el tacto, las fragancias sexuales,
un látigo de ardores cósmicos, efímeros
y un desvarío de labios congregándose bajo las luces pendencieras. 

Ven, 
vaguemos por la miseria de la patria. 
A nuestros pies en el barro démosles alientos de adánica ebriedad
para que su vida recién creada beba la mística precaria 
el sol asesinado por el tráfico de pieles envilecidas
envueltas en el humo de cigarrillos verdes
bachas coléricas y zumbidos de nevada cocaína. 

Ven, vaguemos por el tremor azul de un ebrio Blues
mientras la muerte cagada de risa se poncha la vena
allá en la mesa de su esquina.

Ven, vaguemos
dejemos a nuestros pasos surtir sus láminas de insomnio
y hagamos como los gatos una turbulencia desdeñosa 
por nuestras calles amortajadas.

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