• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Daniel Maldonado, de México

   Poema enviado por Daniel Maldonado, de Torreón, Coahuila. Es autor de siete libros, cuatro de ellos publicados, más una selección personal editada en 2015. También fue incluido en varias antologías. Publica textos en Facebook:

   https://www.facebook.com/danielmaldonadosanchez/notes

   Asimismo, está accesible la selección publicada por la Secretaría de Cultura de Torreón:

   https://issuu.com/edicionesseccoahuila/docs/seciana

   El autor está presente en Twitter, en la cuenta @Capitanbardo78

 

   Vagabundeo Blues


Ven, vaguemos
dejemos a nuestros pasos surtir sus láminas de insomnio
y hagamos como los gatos una turbulencia desdeñosa por nuestras calles amortajadas.

Ven, vaguemos
una cofradía de insomnes morderá las cíclicas mareas donde la luna roja trafica sangre
mientras nosotros vislumbramos el abrigo del anonimato
en una pista de baile donde se practica
la devoción del sudor con el tacto, las fragancias sexuales,
un látigo de ardores cósmicos, efímeros
y un desvarío de labios congregándose bajo las luces pendencieras. 

Ven, 
vaguemos por la miseria de la patria. 
A nuestros pies en el barro démosles alientos de adánica ebriedad
para que su vida recién creada beba la mística precaria 
el sol asesinado por el tráfico de pieles envilecidas
envueltas en el humo de cigarrillos verdes
bachas coléricas y zumbidos de nevada cocaína. 

Ven, vaguemos por el tremor azul de un ebrio Blues
mientras la muerte cagada de risa se poncha la vena
allá en la mesa de su esquina.

Ven, vaguemos
dejemos a nuestros pasos surtir sus láminas de insomnio
y hagamos como los gatos una turbulencia desdeñosa 
por nuestras calles amortajadas.

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