• @cenizalunatica
    La luna borra su forma y yo sigo buscando semejanzas
  • @karlisjar
    El viento es una armónica de mil tonos
  • @Suspiro_DeLuna
    Magia es que te sostengan unos brazos que jamás te han tocado
  • @Tu_Funamiento
    Me busqué en otras personas y en todas te encontré
  • @Innestesia
    Viajo por si me encuentro
  • @fumivora
    Aparento más mariposas de las que tengo
  • @letrasdemorado
    Ya no hacen el pasado como antes
  • @itzarbepoesia
    He guardado bajo mis párpados caminos de agua por los que volver al hogar de tu recuerdo
  • @AlejandroLanus
    Juego como un niño que no sabe morir
  • @leonbenIarregui
    Cada vez más insomnes y menos soñadores
  • @vforte
    la tristeza es la rabia parada bajo la lluvia
  • @Yennifercc
    El que vive a solas con la poesía anda descalzo porque no cree en las heridas

Issa Martínez Llongueras, de México

   Poema de Issa Martínez Llongueras, de México DF, quien publicó “Incienso de Madrugada Triste”. Poemas suyos fueron incluidos en varias antologías. Es subdirectora de la revista literaria digital Palabras Diversas. Colabora en otras publicaciones, entre diversas actividades vinculadas con las letras.

   Material suyo puede verse en: https://www.facebook.com/pages/Paissajes-de-Letras/284132561715874; http://deletereo.com/colaborador/escritora-issa-martinez-llongueras/;http://www.artepoetica.net/Issa_Martinez.htmhttp://www.latinartmuseum.com/issa_martinez.htm; https://sites.google.com/site/sigloxxiliteraturaypoesia/Home/poesia-y-narrativa-2/issa-martinez-1.

   También está presente en Twitter, en la cuenta @issamartinezII

 

    Suicidio del alma

 

Permanecer a horcajadas sobre las propias entrañas

para domar la melancolía de la sangre,

querer pegar los cristales de los sueños sepultados por el miedo.

Insistir, a pesar del cuerpo desmembrado entre ocasos

y auroras… al velamen de las palabras que entre los dedos se fugan.

 

Mejor es guardar los verbos porque los adjetivos se hacen nausea,

sudor y llanto; y el insomnio, casi al alba, cede para dormitar

al fin, con un poema neciamente inconcluso bajo la almohada:

Sí, es tarea de locos querer encontrar la sonrisa de Dios

justo donde nadie mira, porque no nos importa más disfrazarnos

de lo que otros quieren, y consumadamente desnudos

nos atrevemos a ser lo que somos y vivir en la crucifixión obscena

que ha de pagarse, por  haber perdido el miedo a ser libres.

 

Es tarea de locos querer encontrar la sonrisa de Dios

porque en sus  lágrimas, de tan obvias, se me suicida el alma cada día.

 

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