• @Primvers
    A veces yo también les llevo flores a mis cicatrices
  • @carolineberl
    Lo que me gusta del tiempo es que todo lo cura con personas
  • @UlisesKaufman
    Cuando seamos invisibles, recordaremos la belleza del gris
  • @canocs19
    Canta la tristeza/ sus secretas sílabas/ en la música azul/ de la tarde quieta
  • @vidoq66
    Soy un fantasma triste en el cementerio de almas que es la ciudad
  • @marga_canseco_r
    Vendemos al mundo para comprar fuego, nuestro camino iluminado por hombres en llamas
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    Te espero después de la última vez
  • @esthercbrls
    Me asusta la mujer que me contempla desde el espejo
  • @osorio_jl
    La piel es la superficie del mar que te asola
  • @Desbalagada
    Qué puedo decir que no hayas leído
  • @Tayler_burdel
    Toda locura merece un gran amor
  • @nuberrante
    Escribir es soñar con precisión

Violeta Orozco Barrera, de México

   Poema de Violeta Orozco Barrera, de Ciudad de México, quien en 2014 obtuvo el primer lugar en el Premio Nacional Universitario de Poesía José Emilio Pacheco. Participa de encuentros y lecturas, da talleres para niñas, niños y jóvenes y publica en varias revistas digitales. En línea están disponibles textos suyos en inglés, en  http://issuu.com/quinque/docs/quinqu___5  y está presente también en Twitter, en la cuenta @ultravioletra.

 

   Aquí no tocó vivir

 

La dureza de este suelo

la pesadez de este aire

la indiferencia de esta gente

lo inhóspito de esta calle.

 

Lo infinito de este duelo

lo inacabable.

¿De quién es esta tierra,

esta tierra de nadie?

¿de dónde este desierto

con oasis culpables?

¿de dónde este silencio

insoportable?

 

¡Que de una vez reviente

el tímpano de atrofia!,

la voz llena de angustia

denuncie  lo imperdonable:

en este estado de sitio

la vida no tiene cabida,

en este estado de coma

sólo llega la carcoma

a comer ansias de pobre.

 

¡Tierra de nieblas perpetuas,

precaria aridez de leguas

se ve que de ti nada nace!

 

¿Quién dice que mi madre

me ha parido aquí?

¿en esta casa escasa

que nunca hogar será?

 

¿Quién afirma

que esta raza

de sequías es la mía

que estos hombres sin amor

habrán de amarme?

 

 

¿Qué defensa,

qué protección,

qué impermeable

puede tener nadie,

contra la nada abierta

la muerta que celebra

su avidez de niebla,  

su gusto de anular

lo que despuebla?

 

¡Que en balde hayas nacido

terreno baldío!

cobarde abandono

de agobio y de frío

que tu ruina expandes

como un denso río.

Tierra yerma, estéril, muerta:

¿qué culpa tienes de ser infértil?

 

Hierbas que espigan pronto

con pocas lluvias y en poco tiempo

matando a la belleza de otras

plantas que quieren ser flores

en un terreno incierto.

 

Aquí no le toca vivir

a nadie, solo queda

emigrar hacia otra tierra

para respirar otro aire.

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