• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Violeta Orozco Barrera, de México

   Poema de Violeta Orozco Barrera, de Ciudad de México, quien en 2014 obtuvo el primer lugar en el Premio Nacional Universitario de Poesía José Emilio Pacheco. Participa de encuentros y lecturas, da talleres para niñas, niños y jóvenes y publica en varias revistas digitales. En línea están disponibles textos suyos en inglés, en  http://issuu.com/quinque/docs/quinqu___5  y está presente también en Twitter, en la cuenta @ultravioletra.

 

   Aquí no tocó vivir

 

La dureza de este suelo

la pesadez de este aire

la indiferencia de esta gente

lo inhóspito de esta calle.

 

Lo infinito de este duelo

lo inacabable.

¿De quién es esta tierra,

esta tierra de nadie?

¿de dónde este desierto

con oasis culpables?

¿de dónde este silencio

insoportable?

 

¡Que de una vez reviente

el tímpano de atrofia!,

la voz llena de angustia

denuncie  lo imperdonable:

en este estado de sitio

la vida no tiene cabida,

en este estado de coma

sólo llega la carcoma

a comer ansias de pobre.

 

¡Tierra de nieblas perpetuas,

precaria aridez de leguas

se ve que de ti nada nace!

 

¿Quién dice que mi madre

me ha parido aquí?

¿en esta casa escasa

que nunca hogar será?

 

¿Quién afirma

que esta raza

de sequías es la mía

que estos hombres sin amor

habrán de amarme?

 

 

¿Qué defensa,

qué protección,

qué impermeable

puede tener nadie,

contra la nada abierta

la muerta que celebra

su avidez de niebla,  

su gusto de anular

lo que despuebla?

 

¡Que en balde hayas nacido

terreno baldío!

cobarde abandono

de agobio y de frío

que tu ruina expandes

como un denso río.

Tierra yerma, estéril, muerta:

¿qué culpa tienes de ser infértil?

 

Hierbas que espigan pronto

con pocas lluvias y en poco tiempo

matando a la belleza de otras

plantas que quieren ser flores

en un terreno incierto.

 

Aquí no le toca vivir

a nadie, solo queda

emigrar hacia otra tierra

para respirar otro aire.

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