• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Meri Pas Blanquer, de España

 

   Poema enviado por Meri Pas Blanquer, de Madrid, España, quien publica en el blog  http://meripas.blogspot.com.es/.

 

 

   Mataré



Mataré.
 Ya lo creo que mataré.
 A ti. Te mataré a ti.
 A ti que te llevaste a Siberia
 mis pezones aún borboteando
 con los fragmentos aglutinados
 de mi camisón.
 Todavía huelen a salmón ahumado
 mis sábanas.
 Y yo carbonizada viva,
 malgastando papel
 en escribirte.
 Y decirte de paso
 que no es humano
 dejarme así.
 Es antinatural.
 Purito canibalismo inicuo.
 Crear una obra
 como la catedral de Léon
 los dos solos,
 la capilla sixtina eran nuestros alientos
 pegaditos en la cúspide.
 Éramos grandes juntos,
 nos queríamos.
 Yo te amaba. Ya no.
 Ya no.
 Ya no.
 Y me encuentro esta mañana
 una nota tuya pegada en la nevera
 diciéndome no sé qué tontería
 del amor moribundo.
 Mataré,
 ya lo creo que te mataré
 aunque tenga que arrastrarme
 por la estepa desnuda.
 Aunque tenga que caminar
 con la agonía a cuestas
 al compás del estruendoso resuello
 de mi tórax jadeante.
 Tú sí me has dejado a mí moribunda
 y al amor cárdeno,
 violáceo,
 ennegrecido.
 Esencialmente indignado.
 ¿Y mi piel?
 Mírala ¿no se te cae el alma a los pies?
 Se me hace tiras
 como la sábana de Lázaro.
 Estoy empezando a engangrenarme.
 Tanto hielo brotando en la pira.
 Tanto frio de golpe joder.
 Tantas ganas de matarte.

 

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