• @SalvadorTannis_
    Lo que sé se lo agradezco al silencio
  • @Innestesia
    Besas como si hubiéramos leído los mismos libros
  • @karlisjar
    ¿De cuántas sinfonías está hecho un aguacero?
  • @fumivora
    Después de la tormenta, un barquito de papel
  • @L0laM0ra
    A cierta distancia nos leemos más cerca
  • @DamaElegante_
    Es bueno tener sonrisas a punto, en la trastienda de los sueños rotos
  • @sweetcamelot
    Un alma inquebrantable se refleja en una dulce sonrisa
  • @noessineso
    Aunque lo imagino,/ lo sueño,/ ese atardecer/ juntos/ fue de otros
  • @jfsounds
    Cual farol quemar/ Las corazas de papel/ Desde adentro
  • @loretosesma
    Porque escribo mejor desde mi herida pero sonrío mejor desde la cicatriz
  • @NegroPermanente
    Sigo anclado en la estación en donde nos dejamos los sueños
  • @Aline_RFagundes
    Probé de la pulpa nueva/ ¿pecaminoso jugo de la historia?/ para que la memoria/ se tejiera de gravedad

Meri Pas Blanquer, de España

 

   Poema enviado por Meri Pas Blanquer, de Madrid, España, quien publica en el blog  http://meripas.blogspot.com.es/.

 

 

   Mataré



Mataré.
 Ya lo creo que mataré.
 A ti. Te mataré a ti.
 A ti que te llevaste a Siberia
 mis pezones aún borboteando
 con los fragmentos aglutinados
 de mi camisón.
 Todavía huelen a salmón ahumado
 mis sábanas.
 Y yo carbonizada viva,
 malgastando papel
 en escribirte.
 Y decirte de paso
 que no es humano
 dejarme así.
 Es antinatural.
 Purito canibalismo inicuo.
 Crear una obra
 como la catedral de Léon
 los dos solos,
 la capilla sixtina eran nuestros alientos
 pegaditos en la cúspide.
 Éramos grandes juntos,
 nos queríamos.
 Yo te amaba. Ya no.
 Ya no.
 Ya no.
 Y me encuentro esta mañana
 una nota tuya pegada en la nevera
 diciéndome no sé qué tontería
 del amor moribundo.
 Mataré,
 ya lo creo que te mataré
 aunque tenga que arrastrarme
 por la estepa desnuda.
 Aunque tenga que caminar
 con la agonía a cuestas
 al compás del estruendoso resuello
 de mi tórax jadeante.
 Tú sí me has dejado a mí moribunda
 y al amor cárdeno,
 violáceo,
 ennegrecido.
 Esencialmente indignado.
 ¿Y mi piel?
 Mírala ¿no se te cae el alma a los pies?
 Se me hace tiras
 como la sábana de Lázaro.
 Estoy empezando a engangrenarme.
 Tanto hielo brotando en la pira.
 Tanto frio de golpe joder.
 Tantas ganas de matarte.

 

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