• @dianalefaz
    Son tantas las veces que no estamos aquí, donde pisamos
  • @Anadimeana
    Mi próxima línea viene con raíces de rosa del viento
  • @Xhuvia922:22
    Los sauces llorones mojan lo que resta de tu sombra
  • @LaPetit10
    El miedo es la distancia más larga
  • @cochambrossa
    Un corazón donde la nostalgia acomode su ingravidez
  • @Genrus
    Nada como el asedio de lo irreparable para mantener el corazón encendido y las velas desplegadas
  • @largabreve
    Todo el amor es una breve esperanza, una contención indebida, enajenadora
  • @SimoneBella7
    No tardes que el silencio arrecia, hoy solo basta con que insinúes un suspiro para volverme agua
  • @ReneValdesM
    La poesía saca lo mejor que no tenemos
  • @_Annai_
    Un don es una sombra liberada
  • @___Sputnik___
    Nadie verá el estante vacío
  • @entiyparati
    Poner el alma a las palabras y que respires de ellas

Mohamad Awada, de Venezuela

 

   Poema enviado por Mohamad Awada, de Caracas, Venezuela, presente en www.facebook.com/QueMundoTendriamos. También tiene su cuenta en Twitter, @moawada

 

   Cuatro cigarrillos: Pensamientos de un día soleado oscuro

"El ingeniero quiere ser poeta"
y el poeta quiere ser la muerte
el poeta quiere ser la cuerda que ahorca
y la cuerda que ahorca quiere ser la seducción
y la seducción quiere ser el amor mas dulce
y el amor quiere ser todo

el amor ha buscado ser todo desde el comienzo
el amor ha buscado ser todo hasta el final
el amor impulsa la reinvención
el amor trae la felicidad
el amor no permite la traición,
y todo eso lo sabía yo, y aún lo sé.

"Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa."
Ese yo -aunque quiero creer que aún existe-
no puede existir si tú no crees que existe:
sin tu fe, yo soy nada
sin tu confianza, yo soy el hombre más bajo de esta tierra.
sin tu amor, yo soy el diablo y estoy muerto.

Estar muerto es lo que describe mis sentimientos,
ya he vivido la muerte hoy
al menos mil veces.
Con cada lágrima, deseaba que nunca vine a esta tierra
Con el primer cigarrillo, pensaba que el mar está tan grande
y ya no sabía si esa grandeza es algo positivo.
Con el segundo cigarrillo, odié a la mariposa naranjada
que me tanteó con su vuelo de libertad
que me recuerda de ti.
Con el tercer cigarrillo, me comparé con ese palito blanco
que suelta su existencia por mi felicidad
pero no me tardé ni un segundo para saber que ya no soy así.
Con el cuarto cigarrillo, me desprecié:
ya mis sentimientos no eran mis sentimientos
y mis miradas no eran mis miradas.
No quise ser nada si no un esclavo tuyo,
un esclavo que erró y sabe que perdió su posición
-con la esperanza que esa pérdida no sea permanente-
y apagué ese cigarrillo en la mitad de su vida útil.


Nota 1: "El ingeniero quiere ser poeta" son palabras de Pablo Neruda en su poema Oda al Gato
Nota 2: "Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa." son palabras de Federico García Lorca en su poema Romance Sonámbulo.

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.