• @jex_javier
    El eclipse del lector es su imaginación
  • @isona_clarck
    Me gustan los lugares deshabitados por promesas sin salida
  • @EvaLopez_M
    La de cosas que pasan sin que ocurran
  • @hipst_eria
    No es lo que escribes, es lo que borras
  • @JacGoldberg
    El horror salivea en nuestra nuca
  • @Sofia_Insomnia
    Los herejes tenemos que organizarnos
  • @Sinsintidez
    A los tristes los delata la música
  • @yonosoycarmen
    Irse por fuera, quedarse por dentro, esa complicación
  • @NaEnEspiral
    Aquí, donde venimos a disfrazar epitafios con el traje de postal
  • @_soloB
    Yo he dormido lo insuficiente como para no tener pesadillas despierta
  • @tearsinrain_
    No te asustes, solo es otro futuro mas
  • @arbolador
    Algún día se perdonarán haberse conocido

Raúl Figueroa, de Argentina

 

   Texto poético enviado por Raúl Figueroa, nacido en San Juan, oeste de Argentina, y radicado en Buenos Aires.

  

   rotó

 

Todas las hojas son del viento (dicen). Las de mi libreta ni se enteraron: la soga ahogó las patas del giro, rotó el amor, roto el amor; y por más que las lenguas se pasen las tardes correteando paragramas, suprasegmentales, idiologemas y quién sabe qué más: nadie evitará que el sueño sea un lenguaje, tal vez el único lenguaje.

Aunque niegue y niegue para afirmar, y tenga dos intentos de suicidio por hora, el sueño es el único lenguaje por lo menos posible; y así como las puñaladas de salva son ideales para un domingo lácteo y algunos amores, en vez de amores deberían llamarse auxilio, así también el cuerpo de la casualidad cada tanto suele darse sus gustos.

La ventana bizca dice que lo vio en la fila de las vacaciones de rodillas frente a un relámpago; y puede ser: a todo bicho raro le cabe el día y la noche en un grano de particularidad.

Tanta vuelta para poder decir que la inteligencia debería haber venido con un escote más jugado y dejar que la disociación de objetos y los relieves sigan lamiéndose a la luz.

Tanta vuelta para poder decir que en el culo de estos versos, otros versos; y en el culo de otros, otros y otros; y así hasta que se muera alguna arteria, o las palabras, todas.

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.