• @cenizalunatica
    La luna borra su forma y yo sigo buscando semejanzas
  • @karlisjar
    El viento es una armónica de mil tonos
  • @Suspiro_DeLuna
    Magia es que te sostengan unos brazos que jamás te han tocado
  • @Tu_Funamiento
    Me busqué en otras personas y en todas te encontré
  • @Innestesia
    Viajo por si me encuentro
  • @fumivora
    Aparento más mariposas de las que tengo
  • @letrasdemorado
    Ya no hacen el pasado como antes
  • @itzarbepoesia
    He guardado bajo mis párpados caminos de agua por los que volver al hogar de tu recuerdo
  • @AlejandroLanus
    Juego como un niño que no sabe morir
  • @leonbenIarregui
    Cada vez más insomnes y menos soñadores
  • @vforte
    la tristeza es la rabia parada bajo la lluvia
  • @Yennifercc
    El que vive a solas con la poesía anda descalzo porque no cree en las heridas

Fabiana Posse, de Argentina

 

   Poema enviado por Fabiana Posse, de Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, Argentina, quien publica sus textos en www.fabiposse.blogspot.ar. Posse publicó “Tatuajes Ciegos” (Edicotiral Vinciguerra, 2012).

 

   Dinamitando espejos

 

Un reloj fanático perdido en la tempestad
me siembra los pies de segundos dispersos.
Danza la musa de las venas ajustadas y
aprieta la sangre.
Los labios se esperan en un beso andrógino dentro de tu voz.
Ruido sagrado.
La palabra se detiene frente a un corazón plegado en hielo.
Hay cristales encendidos dentro de una valija enterrada en un pozo
que suda magia álmica.
El tiempo está manchado de plegarias dormidas.
De mudanzas eternas.
De ojos que disparan ataúdes.
De ser siempre el mismo viaje calavera.
De no saber gritar antes de que huya lo que busco..
De montar la verdad que sueña aparecer en el mar ..
El abismo colosal de tus labios llueve a la sombra de tu silencio.

Las risas caen en coma.
El deseo enferma los bordes de nuestras bocas con un virus de viento.
No imaginan que la felicidad se suspenda en una gota inerte
de mi cuerpo inconcluso y sediento.
Bajan las señales para que me pertenezcas pero mi espíritu está
rodeado.
De alambres de púas que no ven el cielo.

 

Es noche de tenazas.
Es noche de patear escombros.
Es noche de odiar mandatos.
Es tiempo de cruzar el rio que me aleja de mí.
Es noche de Dinamitar espejos.
Desatar el nudo promesas vacías.
Tocar la miel de tus pestañas.
Mirarnos sintiendo el disparo de la única madera con la que estoy
hecha.
Desgarrar los disfraces que ignoran cruzar el puente de la auténtica
fiebre.
Desnudar las voces de nuestras alas heridas y
correr hacia el futuro húmedo de hambre.
Huir a ese universo donde mi nombre coincida con mi alma.

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