• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Fabiana Posse, de Argentina

 

   Poema enviado por Fabiana Posse, de Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, Argentina, quien publica sus textos en www.fabiposse.blogspot.ar. Posse publicó “Tatuajes Ciegos” (Edicotiral Vinciguerra, 2012).

 

   Dinamitando espejos

 

Un reloj fanático perdido en la tempestad
me siembra los pies de segundos dispersos.
Danza la musa de las venas ajustadas y
aprieta la sangre.
Los labios se esperan en un beso andrógino dentro de tu voz.
Ruido sagrado.
La palabra se detiene frente a un corazón plegado en hielo.
Hay cristales encendidos dentro de una valija enterrada en un pozo
que suda magia álmica.
El tiempo está manchado de plegarias dormidas.
De mudanzas eternas.
De ojos que disparan ataúdes.
De ser siempre el mismo viaje calavera.
De no saber gritar antes de que huya lo que busco..
De montar la verdad que sueña aparecer en el mar ..
El abismo colosal de tus labios llueve a la sombra de tu silencio.

Las risas caen en coma.
El deseo enferma los bordes de nuestras bocas con un virus de viento.
No imaginan que la felicidad se suspenda en una gota inerte
de mi cuerpo inconcluso y sediento.
Bajan las señales para que me pertenezcas pero mi espíritu está
rodeado.
De alambres de púas que no ven el cielo.

 

Es noche de tenazas.
Es noche de patear escombros.
Es noche de odiar mandatos.
Es tiempo de cruzar el rio que me aleja de mí.
Es noche de Dinamitar espejos.
Desatar el nudo promesas vacías.
Tocar la miel de tus pestañas.
Mirarnos sintiendo el disparo de la única madera con la que estoy
hecha.
Desgarrar los disfraces que ignoran cruzar el puente de la auténtica
fiebre.
Desnudar las voces de nuestras alas heridas y
correr hacia el futuro húmedo de hambre.
Huir a ese universo donde mi nombre coincida con mi alma.

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