• @SalvadorTannis_
    Lo que sé se lo agradezco al silencio
  • @Innestesia
    Besas como si hubiéramos leído los mismos libros
  • @karlisjar
    ¿De cuántas sinfonías está hecho un aguacero?
  • @fumivora
    Después de la tormenta, un barquito de papel
  • @L0laM0ra
    A cierta distancia nos leemos más cerca
  • @DamaElegante_
    Es bueno tener sonrisas a punto, en la trastienda de los sueños rotos
  • @sweetcamelot
    Un alma inquebrantable se refleja en una dulce sonrisa
  • @noessineso
    Aunque lo imagino,/ lo sueño,/ ese atardecer/ juntos/ fue de otros
  • @jfsounds
    Cual farol quemar/ Las corazas de papel/ Desde adentro
  • @loretosesma
    Porque escribo mejor desde mi herida pero sonrío mejor desde la cicatriz
  • @NegroPermanente
    Sigo anclado en la estación en donde nos dejamos los sueños
  • @Aline_RFagundes
    Probé de la pulpa nueva/ ¿pecaminoso jugo de la historia?/ para que la memoria/ se tejiera de gravedad

Pamela Bustios, desde Estados Unidos

   Poema enviado por Pamela Bustios desde Miami, Estados Unidos. Pamela es peruana y publica en http://paraderomercurial.tumblr.com/ También está presente en Twitter, en la cuenta @PamelaBustios

 

   La banca

Ven, siéntate conmigo, cuéntame un cuento,
un verso, una sombra en el pavimento.
Ven, susúrrame al oído cosas sin sentido,
arráncame una sonrisa y demuele mis lamentos.

Ven, siéntate conmigo, vamos a descubrirnos,
la luz, el mar, el agua que sella una a una nuestras huellas.
Ven, abre tu pecho conmigo, dejemos de excluirnos,
el tiempo disipado es la miel que derraman las botellas. 

Ven, siéntete seguro, todo aquí tiene significado,
las líneas de tus manos y las de tu pasado.
Ven, mírame a los ojos y piérdete en ellos,
la oscuridad es infiel pero el sendero iluminado.

Ven, sigamos a oscuras, vamos a extraviarnos, 
ingresemos por la cueva y escapemos por el campo.
Ven, siente el pasto en los tobillos y dejemos de afrentarnos,
el cosquilleo de la hierba nuestros cuerpos van forrando.

Ven, asoma tu cabeza, mira el horizonte conmigo,
ese que nos envuelve en los suspiros de nuestros antepasados. 
Ven, siéntate conmigo, indúceme calor y súrteme de abrigo,
en esta banca nuestros sueños están resguardados. 

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