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La Poesía Alcanza

La poesía debe ser hecha por todos

   El 21 de marzo se celebra el Día Mundial de la Poesía, declarado por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en una sesión realizada en París, en 1999. Alrededor de esa fecha se celebran numerosas actividades: lecturas, debates y presentaciones de otras artes que remiten a la poesía. Los versos que siguen fueron seleccionados por referirse, precisamente, a la poesía misma, en adhesión al 21 de marzo.

 

   LISI TURRÁ

 

   IV

 

Pienso en la palabra

me como las piedras

con las piedras aparece el planeta

y el planeta, fantástico, me duele

tanto

que mastico la palabra y escribo.

 

 

Son maneras de tallar el misterio

el lenguaje de pronto dentadura

todo muy naturalito.

 

Cuando hablan las piedras

en sus mundos destruídos hay naturaleza

versos de muelas.

 

La poesía muerde.

 

 

   VIII

 

Siempre hay una palabra que pica

alguna sólo se pavonea, zumba

y se llama a silencio.

 

Si en voz alta y a voz en cuello

la visión, que es violenta,

ilumina

y si con acento esdrújulo

clava el aguijón en la memoria

que a veces olvida.

 

Reina secreta de la estirpe

de la maldición

pone su corona de vértigo

sobre la imaginación absoluta

su corazonada de ángel al misterio.

 

Columpio en la oscuridad

esperando su aparecer asombroso

donde privilegiar la perdición

y a todas las pierdo

menos la que no he dicho.

 

Si se cruza entre las piernas

como una gata, trastabillas:

te rompes el alma contra el papel.

 

La poesía limpia la sangre

y paga los daños.

  

 

   La cocinera

 

A las cinco de la madrugada

amasando un libro,

la felicidad suprema del hambre

sopla suave verdad de harina

y bien pelado su dolor

de cebolla en estado de gracia

en la cacerola deslumbrane apresura

                  sus lloros.

 

La cola del gato entra flotando

a la cocina:

-Todo poema es soltar la sopa:

te enchilas en su limbo y su arrabiata.

Al desamparo consumado del mejunje

le maúllo un sazón fuera de este mundo.

Y si me dejas mojar el pan

un sabroso final "al dente".

 

El corazón del malbec acerca

su compañía de bicho colorado

la garganta del animal va soltando

                  el rollo:

-Escribir es una interminable

                  despedida.

No termina de irse su emergencia

resplandece en la memoria.

 

Amarrada en el amanecer

a la hora en que la redención canta

al gallito alebrestado de la claridad

con alma y vida tira su pastachuta

                  poética

a la máquina de hacer fideos.

 

(De "La cacerola deslumbrante", Poesía Mayor, leviatán, Buenos Aires, 2014. Lisi Turrá nació en Buenos Aires, en 1959. Está radicada en México, donde publicó "Vía", en 2001, y "Fulana", en 2009. Fue incluida en numerosas antologías en ese país. Promotora y organizadora de seminarios de poesía, entre 2009 y 2013 compartió un programa radial de poesía con Raúl Bañuelos, Jorge Souza, Jorge Orendáin, Zelene Bueno y Xel'ha López, en Guadalajara).

 

   JUAN CALZADILLA

 

   Y además debe ser hecha por todos

 

La poesía como actitud transmisible,

como género cotidiano

y como actividad pública de los sentidos

necesita de la presencia de un autor anónimo

que vuelva realidad el postulado según el cual

la poesía debe ser hecha por todos,

así sea sólo UNO, en nombre de todos,

quien finalmente la haga.

 

Y ésta es una vieja historia.

 

 

    Poética objetualista

 

 

El problema no es crear una lámpara en el poema,

sino cómo, una vez creada, encenderla.

Así con la rosa: la cuestión no es inventarla

en el poema, sino colorearla.

La rosa no es rosa hasta que la mirada la entinta.

Es el color el que decide. No la palabra.

 

 

   ¿Cuántas palabras habré yo dejado de decir?

 

¿Cuántas palabras habré yo dejado de decir

por ignorancia o temor? ¿Cuántas por no haber tenido

paciencia para armarlas. Cuántas porque aún

no habían entrado en uso de razón. Cuántas

por haberme jugado una mala pasada. Cuantas por

subestimar el orden de mis necesidades verbales.

Cuántas simplemente a causa de su estado larvario?

Palabras que no daban la cara por nadie.

Palabras por las que yo no hubiera apostado un solo

centavo. Palabras que dejé yo de decir

por no mencionar la hecatombe a la hora

de cantarles a los pájaros.

 

 

   Los materiales

 

Utiliza todo, la tapa de la alcantarilla,

la luna en el agua del retrete mirándose a solas,

la flor marchita en el pico de la manguera

                                               del extinguidor de incendio.

No dejes nada afuera: ni el hecho frotado con las yemas

de los dedos sobre el mostrador de vidrio

ni las moscas en los cubiletes de hielo

                          dos noches después de la borrachera

ni la voz que sólo se extingue cuando apagas la radio.

Ni el portazo a medianoche frente a la calle

como boca de lobo sobre cuyo muro ciego imprimes

dando manotazos tus desafueros, tus penas

y las coces de tu graffiti que blasfema.

 

 

   Crítica de la poesía

 

¿Por qué la poesía tiene que ser crítica de sí misma?

Ya lo debería ser también de la realidad.

Esta sí sería su tarea diaria. Si lo fuera de la realidad,

lo sería también de sí misma.

Por una especie de vuelta de tuerca.

 

 

   La forma como subterfugio

 

La forma métrica en nuestra época es una de las

fórmulas concretas que se tienen a mano para justificar

que todavía se puede escribir poesía sin tener nada que

decir. O sea, acudiendo a las formas y presentándolas

como a la poesía misma. Si hubiese algo que decir, se

diría con la mayor naturalidad, sin tener que pasar por

un filtro. ¡Como si se necesitara comprobar que con

algo se lo tendría que medir!

Habiendo un curso de agua libre junto a mí, no voy a

buscar un vaso para beber.

Hago cuenco con las manos.

 

(De “Diario sin sujeto”, Taller Editorial El pez soluble, Caracas, 1999. Juan Calzadilla nació en Altagracia de Orituco, en 1931. Sus publicaciones de poesía comenzaron en 1954, con “Primeros poemas”. En el grupo “El techo de la ballena”, que fundó en 1961, coincidió con otros creadores adheridos a corrientes vanguardistas, combinadas con intervención en la realidad y activismo político. Pintor y crítico, Calzadilla obtuvo en 1996 el Premio Nacional de Cultura de Venezuela, mención Artes Plásticas. Poemas suyos están incluidos en numerosas antologías y fueron traducidos a otras lenguas).

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