• @dianalefaz
    Son tantas las veces que no estamos aquí, donde pisamos
  • @Anadimeana
    Mi próxima línea viene con raíces de rosa del viento
  • @Xhuvia922:22
    Los sauces llorones mojan lo que resta de tu sombra
  • @LaPetit10
    El miedo es la distancia más larga
  • @cochambrossa
    Un corazón donde la nostalgia acomode su ingravidez
  • @Genrus
    Nada como el asedio de lo irreparable para mantener el corazón encendido y las velas desplegadas
  • @largabreve
    Todo el amor es una breve esperanza, una contención indebida, enajenadora
  • @SimoneBella7
    No tardes que el silencio arrecia, hoy solo basta con que insinúes un suspiro para volverme agua
  • @ReneValdesM
    La poesía saca lo mejor que no tenemos
  • @_Annai_
    Un don es una sombra liberada
  • @___Sputnik___
    Nadie verá el estante vacío
  • @entiyparati
    Poner el alma a las palabras y que respires de ellas

La Poesía Alcanza

Antología Alcanza, de poetas/lectores (I)

  Alcanza para Todos está en línea desde 2008, en lo que es su segundo período. En casi ocho años, muchos poetas propusieron o aceptaron la invitación para publicar en nuestro espacio. Tal vez sean hasta ahora más de cien, aunque no importa tanto el número porque, como hemos dicho en otras ocasiones, la poesía no busca ni necesita récords, ni vive de estadísticas.

   El envío de un poema por un autor o autora que se propone para publicar es la mayor satisfacción que podamos tener en Alcanza para Todos, la recompensa mejor para un trabajo diario que suscita placer pero también requiere esfuerzo. En la gran mayoría de los casos se trata de autores que al momento de proponerse no habían publicado aún en el formato irreemplazable e inigualable del libro. Para muchos ese era apenas un sueño. Varios desarrollaban su espacio propio en internet. Andando el tiempo algunos, los menos, pudieron publicar en papel y ello fue y es para nosotros una alegría extra. Estas satisfacciones conviven con la situación compleja de rechazar propuestas, cuando sentimos que los lenguajes y tonos no conectan con el espacio poético que intentamos representar. Hay autores que lo aceptaron amablemente; hay otros que, probablemente con razón, se molestaron con nosotros.

   Con los poemas que siguen damos comienzo a una serie de publicaciones para reconocer esa generosidad, para decir que no la olvidamos. Es una antología si se quiere artesanal, y que discute indirectamente con quienes afirman que la circulación de poesía por las redes es perniciosa. Esta selección no está regida por ningún patrón literario ni temporal. La habitan textos que tocaron nuestra sensibilidad como lectores. La explica la ilusión de una pertenencia: buscamos la palabra poética, una estación de partida y  jamás un punto de llegada.

   La dividiremos en tramos o series, solo para comodidad del lector ante la pantalla.

   (¿Y si fuera esto semilla para un libro?)

 

   LILLIAN HOSKING, DE MÉXICO

   Poema de Lillian Hosking, de Pachuca, Hidalgo, México. En Twitter, @LillumSideres. Tomado de su espacio: http://thetravelingdragonfly.wordpress.com/

 

   Abismo

 

Bajemos al infierno.

Pongámonos tristes.

Lloremos.

Maldigamos.

Vivamos la oscuridad.

Pongámonos locos, ebrios, ardamos en coraje.

Seamos la duda, el hastío, el enemigo, el caos, el vacío, seamos nada.

Bajemos al abismo.

Ya vendrá la mañana con su luz a levantar las ruinas.

 

   JASMÍN CACHEUX, DE MÉXICO

   Poema de Jasmín Cacheux, de Cuernavaca, México. En Twitter: @jasminczcx. Además de su libro "Rocío de mar", de 2013, publica textos en: jasmincacheux.com

 

   Esas mujeres

Esas mujeres de piel distinta
y sangre renovada.
Esas mujeres con leucemia repetida,
entre la sed de sobrevivirse.

Mujeres abiertas,
sangradas, cubiertas.
Mujeres de palo, de maíz,
de alcoba cerrada
con manos escondidas
y viento en los ojos.
Mujeres extrañas
entrañas
de verso obligado, a medias y secas.
Mujeres de frente, de lado, de revés
en otro tiempo, en otro cielo.
Esas mujeres caricia sin tacto,
paladares en choque sin sonido.
Esas mujeres
frente
a otra mujer.

 

   MARIANA TABOADA, DE MÉXICO

   Poema enviado por Mariana Taboada, de Guanajuato, México. Publica en su espacio:

http://mareasdelaroja.blogspot.mx

 

   Ella, por las brasas

Ella, por las brasas,
deshecha en las esquinas,
despojada de la vida entre semáforos y bancos,
quería gritar, ardía en hoguera urbana.

Ella, por los poros,
antesala y protocolos,
tan decidida de niña, tan sumisa oficinista,
maquillada y con falda, presa entre estafas.

Ella, se muere y nadie nota,
nadie explota, funde, erosiona...
¿Quién la tomará por el cuello?
¿Dónde está la puta del miedo?

No está. Se ha ido, de ella, se ha ido...

Corre sobre tierra, entre plantas,
desnuda, escupe rabia,
sin aliento,
se embriaga.

La rubia citadina muta,
selvática,
¡qué me sangren los dedos!,
¡qué mis ojos turben emporios!

Se detiene, iracunda,
abre paso entre los verdes, las hojas,
Ella... Se había tragado al diablo,
no había camino atrás.

Si la ves, si la encuentras... Es mito, jaguar.
Y mata, eso dicen,
eso cuentan...

 

   GINA FRANCO MORA, DE REPÚBLICA DOMINICANA

   Poema de Gina Franco Mora, de República Dominicana. En Twitter: @GinaFrancoMora. Tomados de su blog: https://ginafrancomora.wordpress.com/

 

   Estériles esperanzas


Oscuros jardines en tus ojos.
Secreto, ceniza.
Destierro.

Mi silencio te busca.
Busca catarsis
tenue perdón
limosnas de cariño
tajos de recuerdo.

Encuentra un clamor, temido y conocido
salpicando campanadas
anunciando temporal.

Y me acuesto aquí un rato, hasta que pase,
dentro de un caudaloso dolor
sobre estériles esperanzas
acariciada por la soledad.

 

   DANIEL BALLESTER, DE ARGENTINA

   Poemas de Daniel Ballester, de Buenos Aires, Argentina. En Twitter: @ballestermente. Publica textos en su espacio: ballesternet.blogspot.com.ar

 

el poema enjaulado

se seca, se pudre y muere

y no hay verso posible fuera de la jaula de las palabras

ellas buscan un alma

que les cante

y las saque del encierro

no es fácil

todo poema es un calvario

que quiere sobrevivir

como un cisne en el lago

de los cisnes

pero esos carbones evanescentes

nunca están solos

 

    Barro

 

En el medio de la noche  furiosa una estaca de madera clavada en un semáforo

De la herida sangran filamentos de una lamparita roja que el viento lleva como señal del diablo

En la puerta del bingo una vieja se muere de frío y chilla

Detrás de una ventana sin cancel dos tipos cogen casi serenamente

Entonces tiro del piolín del cementerio

Para que los muertos salgan a la calle a estirar un poco las piernas

Es el recreo

Es cuando las almas pueden salir a pasear un rato porque los que chillan y

Los que cogen son pocos y desorganizados.

Yo le pido a tu recuerdo que deje de olvidarme pero se niega

Es un asunto que tenemos pendiente hace tiempo y no podemos resolver

Será cuestión de esperar que amaine el temporal

Las tormentas solares aquí son breves y no dejan secuelas

Salvo dos o tres cosechas perdidas

Y una pigmentación un poco más oscura en el agua

Hay amor

¿Por qué siempre te escribo en primavera?

¿Por qué esta evocación tan cursi mientras la ciudad avanza?

No lo se

Mi sensibilidad es agua pesada embarrando el cordón de la verdad

Escombros del asfalto donde ya no asoma tu huella

Ni rezonga el vendaval

 

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