• @cenizalunatica
    La luna borra su forma y yo sigo buscando semejanzas
  • @karlisjar
    El viento es una armónica de mil tonos
  • @Suspiro_DeLuna
    Magia es que te sostengan unos brazos que jamás te han tocado
  • @Tu_Funamiento
    Me busqué en otras personas y en todas te encontré
  • @Innestesia
    Viajo por si me encuentro
  • @fumivora
    Aparento más mariposas de las que tengo
  • @letrasdemorado
    Ya no hacen el pasado como antes
  • @itzarbepoesia
    He guardado bajo mis párpados caminos de agua por los que volver al hogar de tu recuerdo
  • @AlejandroLanus
    Juego como un niño que no sabe morir
  • @leonbenIarregui
    Cada vez más insomnes y menos soñadores
  • @vforte
    la tristeza es la rabia parada bajo la lluvia
  • @Yennifercc
    El que vive a solas con la poesía anda descalzo porque no cree en las heridas

La Poesía Alcanza

Hamlet Lima Quintana

  

   El os dirá cantando

 

Dadle al Poeta

la cuchara del albañil.

 

Dadle la cal

y los cantos de las cunas.

 

Dadle las palabras

que crecen entre surcos.

 

Dadle todas las lágrimas

que contiene una hora de vida.

 

Dadle la música

de los silencios ciudadanos.

 

Y dadle un poco de viento

para que pueda fabricar los sueños.

 

Dadle al Poeta

la sal ardida del mar.

 

Dadle el primer impulso de las vírgenes,

y la primera mentira

que nuestros hijos encienden.

 

Y un poquito de Luz,

un poquito de Luz como una rosa.

 

Dadle los rostros y las cosas

sin términos gastados.

 

Y la mirada recta de los simples.

 

Me diréis: ¿Para qué,

si los Poetas, tienen

la luna y los espejos?

 

Es que el canto se ha deshecho

y nos quedan hilachas

como el humo de los trenes.

 

Entonces,

dadle al Poeta

la cuchara del albañil.

 

El os dirá cantando

cómo se construyen los hombres puros.

 

 

   El pájaro es igual que el corazón

 

El pájaro es igual que el corazón

y a veces se distrae

en contemplar su propio drama.

 

Un hombre,

un pobre hombre,

un día tiene un gesto como si diera al tiempo

su propio ser,

su dimensión de alfarería.

 

El hombre mira para adentro

toma su historia por las hojas,

se hace el héroe,

como podría hacerse el asesino,

pero tiene sentido,

percepción de su imagen,

y el hombre,

el pobre hombre,

dispone un bofetón

que enrojece hasta el cielo de vergüenza.

 

Un hombre es sólo un hombre;

un héroe es sólo un héroe.

Un corazón es sólo un corazón

que canta

que transita

que comparte,

y a veces,

a pocas veces,

disculpa al padre y al abuelo

o los ama entrañablemente y justifica,

o les enseña a hablar.

 

Un corazón es sólo un corazón,

que pueblo a pueblo se amanece.

 

El pájaro es igual

y nadie sabe dónde muere.

 

 

   Poema once

 

Puesto que no se trata, digamos, de nosotros,

de ti o de mi, sino de todos,

es que a veces la soledad nos muerde

como un perro en la tarde, como un misterio,

como una incertidumbre.

Puesto que no se trata de ponerse la ropa

o desnudarse delante de la gente.

Puesto que no se trata de vivir hacia atrás,

entre espejos de historias ni memorias,

ni se trata tampoco de iluminar la escena

ni maquillarse el rostro para un dispuesto aplauso,

es como si todo fuera a amanecer

desamparado, inútil, tonto.

Puesto que no se trata de robar a los otros.

Ni tampoco, quizá, de que nos roben.

No se trata de hacer que nos dispongan

alguna sociedad para la muerte,

ni tampoco perder la dignidad que queda

en los acuerdos de relaciones públicas.

Puesto que todo se halla así, como dispuesto

por una autoridad incompetente,

puesto que nadie dice la palabra

ni el eco, ni lo pensado anoche,

es una soledad como un misterio,

absurda, cómica,

insondable.

 

 

   Y ésta, mi mano sabia

 

Porque la mano es simple, es tonta, es importante

y es cuidando la palabra, indispensable.

La mano es caridad cuando recibe la limosna

y no cuando la da;

la mano es la ternura cuando sale

a saludar al viajero y a la gente

desde el borde ocreverde del camino;

la mano es la justicia cuando acaricia a un perro

y es un perro cuando baja la espalda;

la mano es la música del brazo,

la voluntad debajo de la frente,

el vuelo imperceptible del cerebro;

la mano es el adiós de los suicidas

y la presentación del asesino;

la mano es, además, la fuente del milagro,

la que indica el furor,

la que analiza, investiga las cosas,

la que vuelca aquella caja antigua

de las fotografías familiares

y la que da la cachetada,

la que señala

y apunta al corazón y se persigna

o se esconde la luna en el bolsillo.

Ésta, mi mano que estudió la ciencia

y se ganó sabiduría

acariciando el alma de tu piel

y descubriendo tu sexo en su ternura.

 

(De “Poesía necesaria, antología I”, con selección de Dora Giannoni, editora patria grande, Buenos Aires, 2011. Hamlet Lima Quintana nació en Morón, provincia de Buenos Aires, Argentina, en 1923. Murió en la capital argentina en 2002. Recibió numerosos reconocimientos por una obra muy extendida, que comenzó a publicar en 1954, con “Mundo en el rostro”. Fue autor de alrededor de cuatrocientas canciones de folclore argentino, además de que en una etapa se dedicó al canto y en otra al recitado de poemas, que grabó. Se identificó con una corriente musical vinculada al testimonio social y político, en el que se inscribe como gran referencia la cantante Mercedes Sosa. Es muy posible que muchos argentinos tengan incorporadas canciones, por la gran popularidad de composiciones suyas, aunque no puedan determinar su autoría).

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.