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La Poesía Alcanza

Ciudades como versos

 

   JORGE LUIS BORGES

 

   Montevideo

 

Resbalo por tu tarde como el cansancio por la piedad de un declive.

La noche nueva es como un ala sobre tus azoteas.

Eres el Buenos Aires que tuvimos, el que en los años se alejó quietamente.

Eres nuestra y fiestera, como la estrella que duplican las aguas.

Puerta falsa en el tiempo, tus calles miran al pasado más leve.

Claror de donde la mañana nos llega, sobre las dulces aguas turbias.

Antes de iluminar mi celosía tu bajo sol bienaventura tus quintas.

Ciudad que se oye como un verso.

Calles con luz de patio.

 

   Texas

 

Aquí también. Aquí, como en el otro

confín del continente, el infinito

campo en que muere solitario el grito;

aquí también el indio, el lazo, el potro.

Aquí también el pájaro secreto

que sobre los fragores de la historia

canta para una tarde y su memoria;

aquí también el místico alfabeto

de los astros, que hoy dictan a mi cálamo

nombres que el incesante laberinto

de los días no arrastra: San Jacinto

y esas otras Termópilas, el Álamo.

Aquí también esa desconocida

y ansiosa y breve cosa que es la vida.

 

 (De "Obra Poética", Sudamericana, Buenos Aires, 2011. Este libro comprende las obras "Fervor de Buenos Aires", "Luna de enfrente", "Cuaderno San Martín", "El hacedor", "El otro, el mismo", "Para las seis cuerdas", "Elogio de la sombra", "El oro de los tigres", "La rosa profunda", "La moneda de hierro", "Historia de la noche", "La cifra" y "Los conjurados". Jorge Luis Borges nació en 1899 en Buenos Aires y murió en 1986 en Ginebra, Suiza. Al conjunto de la obra, que incluye ensayos y cuentos, se atribuye su trascendencia universal. Infinidad de escritores se declararon influidos por Borges, y los críticos extienden la lista con muchos otros que no lo enunciaron expresamente. Fue distinguido con gran cantidad de títulos académicos. Entre numerosos premios, se pueden mencionar el Internacional de Literatura, que compartió con Samuel Beckett en 1961. En 1980 recibió el premio Cervantes, junto con Gerardo Diego. Escritores, críticos y académicos esperaron durante años que recibiera el Nobel de Literatura, pero ello no ocurrió. Se presume que sus definiciones políticas, fuertemente contrarias a movimientos populares, como el Peronismo en Argentina, y el respaldo a dictaduras cívico-militares genocidas, fueron un obstáculo para que se le adjudicara el Nobel. Borges quedó ciego cuando tenía 55 años).

  

   JOSÉ EMILIO PACHECO

 

   Amanecer en Buenos Aires

 

Rompe la luz el azul celeste.

Se hace el día en la plaza San Martín.

En cada flor hay esquirlas de cielo.

 

 

   Venecia

 

                        Cada golpe de agua provocado por los

                        motores hunde un poco más a Venecia.

                                                           Excélsior, 1967

 

Venecia es un fantasma.

Fue inventada

por Canaletto.

La pintó en el agua.

 

Negación de Lepanto,

cada piedra

es oriental

y floreció en Bizancio.

 

Todo lo unido tiende a separarse.

Los islotes se hunden en la laguna.

El mar que la esculpió

hoy la destruye.

 

En su agonía romántica desciende

al lodo original.

Perla en el lodo,

joya entre muladares subacuáticos.

Víctima del motor fuera de borda.

 

    Ile Sait-Louis

 

 

Desde el balcón el Pont de la Tournelle.

Una muchacha se detiene y mira.

 

Fluye el Sena.

Desgarrado un instante por la isla,

corre al encuentro de sus mismas aguas.

 

Aguas de musgo verde, verdes aguas

con el verdor de miles de veranos.

 

La muchacha se aleja, se extravía,

se pierde de mis ojos para siempre.

 

Arde la misma rosa en cada rosa.

El agua es simultánea y sucesiva.

El futuro ha pasado.

El tiempo nace

de alguna eternidad que se deshiela.

 

(De “Tarde o temprano, poemas 1958-2009”, Colección Nuevos Textos Sagrados, dirigida por Antoni Marí, Tusquets Editores, Ciudad de México, 2010. Esta antología incluye “Los elementos de la noche”, 1958-1962; “El reposo del fuego”, 1963-1964; “No me preguntes cómo pasa el tiempo”, 1964-1968; “Irás y no volverás”, 1969-1972; “Islas a la deriva”, 1973-1975; “Desde entonces”, 1975-1978; “Los trabajos del mar”, 1979-1983; “Miro la tierra”, 1984-1986; “Ciudad de la memoria”, 1986-1989; “El silencio de la luna”, 1985-1996; “La arena errante”, 1992-1998; “Siglo pasado, desenlace”, 1999-2000; “Como la lluvia”, 2001-2008; y “La edad de las tinieblas”, 2009. José Emilio Pacheco nació el 30 de junio de 1939 en Ciudad de México, y murió en ese mismo lugar el 26 de enero de 2014. Su relación con la literatura y sus actividades iniciales en ella comenzaron en la revista “Medio Siglo” de la Universidad Nacional Autónoma de México. Posteriormente dirigió colecciones y publicaciones vinculadas con las letras. Se especializó en literatura mexicana del siglo XIX, y estudió al argentino Jorge Luis Borges. Se lo considera uno de los exponentes de la “Generación de los cincuenta”, también llamada “Generación de medio siglo”, junto con Salvador Elizondo, Eduardo Lizalde, Carlos Monsiváis y Sergio Galindo, entre otros escritores. Sus publicaciones de poesía comenzaron en 1963 con “Los elementos de la noche”. Después de la antología “Tarde o temprano”, de 2009, se publicaron “Como la lluvia” y “La edad de las tinieblas”, en el mismo año, y “El espejo de los ecos”, en 2012. Fue también novelista, cuentista, ensayista y traductor. Obtuvo gran cantidad de premios, entre ellos el Cervantes, en 2009, el Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca, en 2005, el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, en 2004, y el Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo, en 2003).

 

    GERMÁN CARRASCO

 

   Fintas

   I

Como si tuviera los pinceles sucios, humo en ojos
que nunca se sabe exactamente lo que miran,
alcanzado en varias partes por la infección cotidiana;
mezcla de milico pobre, tinterillo
y obrero peinado ante la aurora.
Aperrado
ante peros y prejuicios
y los perros de la cuadra;

con pinceles sucios y humo en ojos,
entre vuelos y versos de golondrinas
y bajo esta luna de Santiago,
piensa
y piensa
77 veces 7
la canción anómala que intenta reflejar
estas alambicadas y raquíticas
pero ante todo
ajenas
enredaderas
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
y las calas;
su diseño y tersura.

 

 

   II

 

Escucha –dice- el canto

y las historias del charlatán sagrado

que descubre las frentes, vuela archivos.

Canícula. Insidia del sol sobre las cosas:

sillas de ruedas, muslos voluptuosos,

fachadas continuas de Santiago.

El calor se hace insoportable,

Julián y Rita se encierran a fornicar.

                                                        Nosotros,

deshidratados balbuceamos sinónimos y complementos de calor

o como ellos practicamos las artes siamesas o geminianas

como si la carne y las calas fueran a calcinarse

a las tres de la tarde en este lado.

 

(De "Calas", J.C. Sáez Editor, Santiago de Chile, 2003. Germán Carrasco nació en Santiago, en 1971. Después de estudios en Humanidades y de participar de talleres de poesía, comenzó a publicar en 1994, con la obra poética “Brindis”. Poemas suyos fueron incluidos en varias antologías. Recibió, entre otros, los premios Jorge Teillier, en 1997; el Hispanoamericano Diario de Poesía, en Buenos Aires, el Enrique Lihn, en Valdivia, y el Sor Juana Inés de la Cruz, en México-Costa Rica, todos en 2000; y el Pablo Neruda, en 2005).

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