• @cenizalunatica
    La luna borra su forma y yo sigo buscando semejanzas
  • @karlisjar
    El viento es una armónica de mil tonos
  • @Suspiro_DeLuna
    Magia es que te sostengan unos brazos que jamás te han tocado
  • @Tu_Funamiento
    Me busqué en otras personas y en todas te encontré
  • @Innestesia
    Viajo por si me encuentro
  • @fumivora
    Aparento más mariposas de las que tengo
  • @letrasdemorado
    Ya no hacen el pasado como antes
  • @itzarbepoesia
    He guardado bajo mis párpados caminos de agua por los que volver al hogar de tu recuerdo
  • @AlejandroLanus
    Juego como un niño que no sabe morir
  • @leonbenIarregui
    Cada vez más insomnes y menos soñadores
  • @vforte
    la tristeza es la rabia parada bajo la lluvia
  • @Yennifercc
    El que vive a solas con la poesía anda descalzo porque no cree en las heridas

La Poesía Alcanza

Poetas en Medellín / 2017 (III)

   Publicamos la tercera selección de poemas de autores que estarán presentes en el Festival Internacional de Medellín, del 8 al 15 de julio, en la ciudad colombiana. El espacio oficial del Festival en internet ofrece información detallada sobre los participantes y su obra. En algunos casos, además, se incluyen textos con su posición sobre el arte poético y su ubicación en el mundo. De allí salen los poemas que siguen.

   El espacio oficial del Festival de Medellín (al que La Poesía Alcanza asistirá en su integridad para informar sobre su desarrollo), es el siguiente:

   https://www.festivaldepoesiademedellin.org/es/Intro/index.htm

 

   Margarito Cuéllar

 

   Los indomables


                           Para María Belmonte

Llevan la mano al aire, así cortan el paso de las bestias.
Si les quitan la tierra hilan su propio suelo
si anochece dirán “bello es el día en su traje de bastos”.
No los pisen, no los exterminen
no les laven el alma con clavos benditos.
No aceptan oro a cambio de alabanzas
beben agua del arroyo y el sol
–muchacho manso– les colorea el tallo de los huesos.

 

   Cardumen

Celebremos 
ahora que el día pierde  su camisa de luces
y una estela amarilla de gaviotas 
es el signo vital de su presencia.
Es tiempo de extraviarse 
en la selva de los nombres:
marísima, babel, limantia, sulamita.
Celebrar del verano la llama y sus muchachas
sus hermosas muchachas 
a la medida del corazón.
A sumergirnos en el río del amor,
si alguien sale vivo que lo cante.
El que canta celebra
El que celebra sana las heridas del mundo 
con astillas de luz.

 

   Río Nubia, parte de guerra

¿Han oído, señores
que observan desde sus miras telescópicas,
hablar de la constelación de Nubia?
¿Cómo se comprueba
poetas de la geometría euclidiana
un signo exacto de la cabeza a los pies?
¿Qué dicen los horóscopos de los que nacen
bajo el signo de Nubia?
¿En qué punto del mapa de Colombia,
Antioquia o Monterrey
se fundó Nubia?
Oigan el canto serpenteado
a cada golpe de piedra:
es el río Nubia que se dirige al mar.


   País

Estamos nerviosos por la situación de la patria
y a diario dañamos la capa protectora de los sueños.

(Margarito Cuéllar nació en San Luis Potosí, en 1956. Obtuvo reconocimientos en su país y en el exterior.  Ganó dos premios nacionales de poesía y uno de cuento. Tiene publicaciones en Colombia, Chile, Ecuador y España. Su poesía reunida, “Música de las piedras”, fue publicada en 2012 por la editorial Praxis. Fue traducido a varias lenguas).

 

   Felipe Posada

 

   Sacudirse la muerte

Como un perro recién mojado echa fuera de si todas las goteras
luego se larga a ensuciar nuevamente sin importar más
Porque es hora del parto y sale triunfante el nacimiento 
Miren: En el muñón del tronco germina con vitalidad otra rama 
Después del frío retoman el pulso los corazones
Pues los panales están llenos de nuevas abejas y mieles
Desde siempre las células multiplican sorpresas
Amores se incuban sin preguntar su porvenir
Sacudirse la muerte ya que es vida todo lo existido

 

   Danza

Llueve, día tras día 
cuando no en la mañana si en la tarde o noche
las goteras no avisan y despiadadamente atinan al seco
Mojémonos 
chapoteemos en el pantano 
abracémonos fuerte, exprimamos lo tibio

altura clarea 
cresta de montaña puntea   
abre flor
prende hoguera
evapórate charco con tu aceitoso arco iris

desempañen los días
bailemos 
bajo la opacidad
y este repicar del agua chocando 
las nubes al pensar que nos burlamos de ellas 
se arrojaran más fuerte 
entonces Escampará 

 

   Fantasía


Un fruto maduro, muy maduro
Desde su rama hacia el suelo se lanza como kamikaze

Un fruto maduro, muy maduro
Quiere explotar
matar su madurez
regar sus entrañas en la tierra

Un fruto maduro, se da duro
Una fruta muy madura, no dura
Se lanza contra el ave rapaz, paz, pam, pun
punza el gusano no lo deja crecer
cabum, contra el hambre del hombre que la desea comer
tin, tan, para el mordisco animal
Fruto hado, alado, amado por su madre árbol
naturaleza, esa, no esta la del humano, que no brinca cuando madura;
se pudre,
Si salta estalla, se halla, allá está pura la fruta madura bombardeando
esta tierra de que quien quiere vivir de una paz, bun, bang, tin, tan,
de fruto que madura se dé un pepazo y dé el otro paso

(Felipe Posada nació en San Carlos, Antioquia, Colombia, en 1985. Su familia es una de las tantas desplazadas por el conflicto armado interno y se trasladó a Medellín. Además de poeta es cuentista y músico. Es promotor cultural y realiza talleres de artes para niños de la ciudad).

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